Monroe
Cómo podría impactar iniciativa Escudo de las Américas
Además, incluye una inversión superior a 175 mil millones de dólares en un sistema antimisiles compartido

Cumbre Escudo de las Américas
La administración de Donald Trump ha puesto en marcha la iniciativa político-militar Escudo de las Américas, un proyecto que busca enfrentar el narcotráfico, el tráfico de personas y otros delitos transnacionales en el hemisferio occidental, al tiempo que refuerza la seguridad estratégica de Estados Unidos.
El plan contempla operaciones conjuntas con tecnología militar avanzada , radares, sistemas de vigilancia y armamento sofisticado, para interceptar embarcaciones, avionetas y redes criminales que operan cerca de las fronteras estadounidenses.

La bilateral se desarrolló como parte de la agenda del presidente Abinader durante su participación en la cumbre “Escudo de las Américas”.
Además, incluye una inversión superior a 175 mil millones de dólares en un sistema antimisiles compartido, con bases y radares desplegados en distintos puntos de América Latina y el Caribe. Este escudo permitiría interceptar amenazas balísticas dirigidas hacia EE.UU. desde la región.
El politólogo Franklin Mercado, consultado sobre la iniciativa, explicó que el acuerdo otorga a Washington un margen de acción especial: “Estados Unidos podría realizar operaciones militares en espacio aéreo y marítimo de países aliados sin necesidad de solicitar permisos previos, amparado en un pacto de protección conjunta”.

Politólogo Franklin Mercado
Mercado añadió que este tipo de proyectos redefine la relación de poder en la región: “No se trata solo de combatir el crimen organizado; es también un mecanismo de influencia geopolítica que coloca a Estados Unidos como garante de la seguridad hemisférica”.
Sobre el impacto en países como República Dominicana, el experto señaló: “La instalación de bases o radares antimisiles en el Caribe convierte a estas naciones en piezas estratégicas de un tablero militar global, con beneficios en seguridad, pero también con riesgos de soberanía”.
Finalmente, Mercado advirtió que la iniciativa abre un debate profundo: “Escudo de las Américas puede interpretarse como una alianza defensiva, pero también como una ampliación del radio de acción militar estadounidense en el continente. La pregunta es hasta qué punto los Estados aceptarán ceder parte de su autonomía en nombre de la seguridad compartida”.