Las migraciones.
Diáspora aporta al país más de US$11,800 millones en 2025
Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados resalta de igual modo aportes migrantes de origen haitiano en dinámica económica y social

Gran parte del desarrollo ciudad de SD se sustenta en el sudor de la mano de obra extranjera. Arlenis Castillo.
Los aportes económicos, sociales y demográficos de las migraciones en República Dominicana son una realidad fundamental para el Producto Interno Bruto (PIB) y el crecimiento permanente de la economía, según estudios de organismos como el Banco Central, Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Instituto Nacional para las Migraciones (INM) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Una recopilación de la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados en República Dominicana (Menamird) destaca los aportes a la economía del país de los dominicanos que residen en otras latitudes a través de las remesas y de los migrantes de origen haitiano a la economía dominicana, con mano de obra en la construcción, la agricultura, el turismo y otros sectores.
La entidad considera que las remesas tienen efectos directos en consumo familiar, en especial en educación, salud, alimentación y vivienda, en inversión comunitaria, mediante la financiación de pequeños emprendimientos.
Apunta que aunque la mayor parte de las remesas recibidas por República Dominicana provienen de la diáspora dominicana en el exterior (en especial de Estados Unidos y España), Haití también contribuye, y que representa alrededor del 1.4 % de las remesas totales recibidas en períodos recientes, lo que evidencian vínculos transfronterizos y dinámicas económicas compartidas.
Los que se fueron
Subraya que las remesas enviadas al país registraron un crecimiento interanual de 10.3 % en 2025, al alcanzar un acumulado de US$11,866.3 millones, lo que representa un aumento de US$1,110.3 millones en comparación con 2024, citando datos del Banco Central.
Solo en el mes de diciembre, apunta, el país recibió US$1,098.4 millones, un incremento de US$94.9 millones (9.5 %) respecto a diciembre de 2024, y un incremento de US$208.9 millones (23.5 %) con respecto a noviembre 2025.
Señala que Estados Unidos originó el 80.0 % de los flujos formales del mes de diciembre, unos US$751.9 millones, mientras que de España se recibieron US$65.1 millones, un 6.9 % del total.
Mientras tanto, Haití contribuyó con 1.8 % del total de flujos recibidos, y Suiza e Italia aportaron el 1.5 % y 1.4%. En el resto de la recepción de remesas se distinguen países como Canadá, Francia, entre otros.
Los que vienen
De acuerdo con el estudio realizado por Ciriaco Cruz y Gratereaux Hernández, la OIM, el INM y la OIT, la población ocupada de origen extranjero representa alrededor de 9.5 % de la mano de obra total de la economía dominicana.
En el sector agropecuario, la mano de obra migrante representa alrededor del 27 % del total de trabajadores del sector.
El análisis indica que un gran porcentaje de los ocupados extranjeros se concentran en actividades intensivas en mano de obra con baja especialización.
En el mismo documento, basado en la Encuesta Nacional de Inmigrantes (ENI) de 2017, fue identificado que el 60.1 % de la población migrante ocupada está insertada en sectores como agricultura y construcción.
En la construcción
Recoge que en el sector construcción, el 26.3 % del total de ocupados de origen haitiano (que residían en República Dominicana) laboraba en esta rama de actividad. De los extranjeros en construcción (96,429 según la ENI), el 91.18 % es haitiano.
Estas cifras, afirma, la entidad muestran que los migrantes, en especial los que tienen origen haitiano, han satisfecho la demanda de mano de obra en sectores con escasez de trabajadores locales y aportado de forma directa a la producción de bienes esenciales y a la infraestructura (viviendas, obras privadas y públicas).
Motor del crecimiento
El documento de la mesa plantea que el sector construcción ha sido uno de los principales motores del crecimiento económico, con un promedio del 8.3 % durante la década 2014-2023, y que supera el crecimiento promedio total de la economía (con aproximado de 5%).
Señala que la presencia de trabajadores migrantes en este sector representa una parte significativa de la mano de obra en la etapa inicial de las construcciones (también llamada etapa gris), donde trabajadores de origen haitiano podrían alcanzar entre el 70 % y 90 % de los empleos.
Explica que su participación cubre vacantes no ocupadas por trabajadores nacionales, lo que mantiene la productividad y permite reducir retrasos en obras públicas y privadas, lo cual tiene efectos positivos en la dinamización del mercado inmobiliario y de construcción.
En agricultura
En esos apuntes, el organismo sostiene que este aporte no solo es en el empleo formal, sino también en condiciones de informalidad laboral, donde muchos migrantes desarrollan oficios relacionados con acabados, transporte, carpintería básica y peonaje, con lo que asegura generan actividad económica y contratos de servicios que benefician a proveedores locales.
De manera concreta, además de la construcción, los migrantes ocupan posiciones centrales en agricultura y producción agropecuaria, donde la participación de trabajadores migrantes alcanza porcentajes significativos que lo sitúan en alrededor de un 27 % del empleo total en agricultura atribuible a migrantes.
En el turismo
En lo que tiene ver con la el sector turismo y la serie de servicios relacionados, la Menamird basa su postura en diversos análisis sectoriales que muestran que los migrantes trabajan como personal de servicio, atención al cliente, limpieza y otras funciones de soporte para la operación eficiente de hoteles, restaurantes y transportes.
Estos, sostiene, ayudan a consolidar al sector como uno de los mayores generadores de divisas para República Dominicana y dice que alcanzan (muy cerca del 19 % del Producto Interno Bruto (PIB).