No para de doler
Diez meses de dolor reflejados en los rostros del Jet Set
Las historias se repiten en cada una de estas imágenes que hablan de luto, de amor y de un duelo compartido donde las miradas se encuentran entre sí en busca de consuelo.

El dolor en los familiares y amigos de las víctimas no se detiene.
Con una mirada perdida y una carga emocional evidente, este joven sostiene sobre su pecho la fotografía de quien pudiera ser la razón del dolor que hoy habita en sus ojos. Es un dolor por una ausencia que, pese a sus intentos de ser fuerte, supera la prematura madurez con la que enfrenta una tragedia mayor a su capacidad de entendimiento.

Aferrado a una foto se mantiene firme ante la perdida que aún no logra procesar
Este joven, que roza la adolescencia, va acompañado de su familia; ellos anteponen su propio pesar para brindar protección y acompañamiento a estos niños que le sobreviven a las víctimas de la “tragedia del jet set".

Diez meses de dolor reflejados en los rostros del Jet Set
Una serie de fotografías realizadas este domingo por el fotógrafo Alexis Monegro, del periódico HOY, logra reflejar la frustración y sed de justicia de decenas de personas que, mes tras mes, se reúnen frente a lo que era el centro de diversión nocturno más emblemático del país, y del que hoy solo quedan escombros.
En esta décima misa encabezada por el padre Rogelio Cruz, una mujer de cabello plateado parece tener la mirada extraviada, concentrada en el recuerdo de ese alguien por quien sufre con dignidad y recogimiento.

Mes tras mes en busca de justicia. Esta foto comunica un dolor que no se grita, pero se siente
Las historias se repiten en cada una de estas imágenes que hablan de luto, de amor y de un duelo compartido donde las miradas se encuentran entre sí en busca de consuelo.
Estos rostros cansados, desgastados emocionalmente, no escapan del lente de este medio, sobre todo aquellos rostros que esperan respuestas ante un evento que ha enlutado a la nación, y del que se cree que el poder conquistará la justicia.
La tragedia del Jet Set es, por mucho, el evento que más vidas ha cobrado en la República Dominicana; también ha dejado a cientos de familias sumidas en la angustia y la pena de un caso donde el dinero entierra a los vivos en los tribunales.

Familiares, amigos y allegados de las víctimas asistieron a la misa realizada 10 meses después de la tragedia.
Sobre el caso
Los hermanos Espaillat, quienes cumplen medidas de coerción que incluyen una garantía económica de RD$50 millones, presentación periódica e impedimento de salida del país, se opusieron formalmente —a través de sus abogados— a la demolición de la discoteca Jet Set y solicitaron que esta sea suspendida hasta que concluya el peritaje dentro de la investigación por el colapso del techo, que dejó 235 fallecidos.
La oposición fue depositada ante la Procuraduría General de la República, luego de que un juez rechazara autorizar un peritaje particular, pese a existir un informe oficial que recomienda la demolición de lo que queda del edificio.