Labor prevención drogas peligra por falta de fondos
POR LEONORA RAMÍREZ S.
Casa Abierta, la principal institución dedicada a la prevención de adicción a las drogas, ya cerró sus filiales en El Seibo, Samaná, Nagua, San Juan de la Maguana, Baní y Salcedo, y podría cerrar la principal en Santo Domingo.
También Casa Abierta cerraría sus filiales de San Francisco de Macorís y Santiago porque sus recursos son insuficientes.
Radhamés de la Rosa, director de esta entidad de servicio social, explicó que la reducción de sus programas y proyectos a la mínima expresión es la suerte que correría este año Casa Abierta si el gobierno no le aumenta la subvención a por lo menos RD$20.0 millones.
«Cada año presentamos una propuesta de trabajo que llevamos a la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN), y precisamente en el 2005 nuestro presupuesto rondaba los RD$35.0 millones, pero solamente trabajamos con la tercera parte porque no recibimos los fondos solicitados», precisó De la Rosa, tras precisar que la entidad apenas recibió del gobierno RD$4.5 millones.
El presupuesto de Casa Abierta dijo De la Rosa- tiene partidas procedentes de la cooperación internacional y apoyo nacional casi insignificante, por lo que opera con un déficit de alrededor de RD$20.0 millones.
Casa Abierta pone énfasis en el desarrollo de programas preventivos, siendo el principal de ellos «Desarrollo Comunitario de Simón Bolívar», que se ejecuta en ese sector del Distrito Nacional con el apoyo de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, de España.
De la Rosa explicó que ese programa está dirigido a menores, adolescentes y padres, pero en términos particulares la atención a los menores se concentra en la asistencia médica, nutritiva, psicopedagógica y emocional a pequeños de hasta cinco años que viven en extrema pobreza.
«Con los niños tenemos el proyecto por el desarrollo integral de la infancia, y trabaja con menores de cero a cinco años que tienen problemas de desnutrición, viven alrededor de cañadas y cuyos padres no tienen posibilidades de alimentarlos bien», expresó De la Rosa en entrevista concedida a este diario.
CON LOS ADICTOS
El trabajo de Casa Abierta con los adictos se realiza en forma ambulatoria y se centra en que sus familiares «comprendan el fenómeno de las drogas y que sean capaces de situarse al lado de la persona afectada».
Explicó que las familias reciben orientación sobre el mundo de las drogas de manera que puedan entender que en el mismo seno del hogar se originan conflictos que pueden llevar a los jóvenes a convertirse en consumidores.
Otra labor con los familiares de los adictos es identificar las opciones de tratamiento de que se dispone en el país para que elijan el adecuado para la persona afectada.