Vulnerabilidad
Lluvia torrencial resalta debilidad hasta en las zonas más privilegiadas
Santo Domingo se despertó ayer bajo agua, con la sorpresa de que incluso en las zonas más privilegiadas del Distrito Nacional era inseguro para los ciudadanos estar

Deslizamiento de tierra en carretera La Isabela antes de que cerraran las vías.
Las intensas lluvias registradas la madrugada de ayer dejaron en evidencia que ni siquiera las zonas más privilegiadas del Distrito Nacional están exentas de los efectos de los fenómenos climáticos extremos al provocar inundaciones, desbordes de ríos y cañadas, y daños significativos en sectores residenciales de alto nivel.
Durante un recorrido realizado la mañana de ayer en Arroyo Hondo, por las comunidades de Cuesta Hermosa y Cuesta Brava se pudo constatar como las precipitaciones causaron el desbordamiento de una cañada que arrastró consigo pedazos de troncos, sedimentos y hasta unos contenedores provenientes, según brigadistas, de un campo de golf cercano.

Infraestructura Cuesta Hermosa II presenta daños.
Aunque para las 10:00 de la mañana de ayer, en la carretera La Isabela, en Arroyo Hondo, en las calles ya no había charcos de agua profundos, el lodo, la basura y las marcas en las paredes quedaban como testigos del estado en el que había amanecido la comunidad.
Tras el desborde de la cañada, la fuerza del agua provocó la inundación de locales ubicados en las plantas bajas de la plaza Cuesta Hermosa Town Center y la gasolinera Texaco ubicada justo al frente, así como daños y pérdidas significativas en el Vivero Lucianita Hidalgo y la Jardinería Arvelo, quienes con la crecida de la cañada, perdieron una cantidad significativa de mercancía.
También se reportaron daños en las infraestructuras del residencial Cuesta Hermosa II, donde el nivel del agua superó más de la mita de la garita de seguridad. De acuerdo con testimonios de residentes, el agua penetró en varias de las viviendas hasta alcanzar niveles cercanos a las rodillas, lo que generó momentos de gran preocupación entre los afectados.

Brigadistas del MOPC en pie desde tempranas horas.
En la misma zona, a unos 500 metros del residencial, en la misma carretera Isabela se produjo además un deslizamiento de tierra como consecuencia de la saturación del suelo. Aunque no se reportaron personas heridas ni víctimas fatales, la situación obligó a las autoridades a tomar cartas en el asunto.
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), procedió al cierre de ambas vías afectadas con el objetivo de garantizar la seguridad de los ciudadanos y realizar estudios técnicos que permitan determinar las acciones necesarias para estabilizar el terreno y prevenir futuros incidentes.
En Cuesta Brava el panorama no fue distinto: justo en la entrada del residencial se formó un enorme charco de gran profundidad que impedía el paso tanto de vehículos como de peatones. En el mismo lugar, un grupo de trabajadores contemplaban la escena entre la incertidumbre y la costumbre, pensando si les sería posible llegar a su destino ante la imposibilidad de cruzar.
Justo en frente, el estadio de softbol Doctor José Francisco Peña Gómez resultó afectado al quedar su terreno completamente sumergido en aguas de tonalidad amarillenta que alcanzaban casi la cintura de unos jóvenes que permanecían dentro del área.
En Santo Domingo Norte
En el Parque Mirador Norte, en la avenida Ecológica Profesor Juan Bosch, específicamente en la zona del desnivel, la acumulación de agua volvió una vez más a romper la verja perimetral.
Aunque no se reportaron víctimas mortales ni heridos, varios de los vehículos que intentaron atravesar el área quedaron varados a mitad del trayecto, lo que provocó congestión vehicular y un aumento del riesgo en la zona.
A pesar que de en el área había más de un vehículo varado, durante el recorrido no se vio ninguna patrulla del MOPC ofreciendo asistencia vial.