Los inciertos ‘apellidos geográficos’ de algunas comidas

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Muchos de los platos típicos que los turistas y viajeros solicitan en los mercados, restaurantes, bares y puestos callejeros, de las ciudades y países que visitan, pensando que allí paladearán la mejor versión de esos exponentes de la gastronomía local, es probable que tengan orígenes distintos al que suele creerse.
Para muchas personas, la gastronomía es una parte esencial de los viajes, ya que les permite profundizar en la cultura, historia, tradiciones y habitantes del lugar que están visitando, a través de los platos típicos locales, que allí pueden adquirirse y degustarse, explican los operadores turísticos.
De hecho, el turismo gastronómico ha crecido en las últimas décadas, convirtiéndose en un factor clave para el desarrollo económico de muchas ciudades y países, y a ocho de cada diez turistas les resulta imprescindible probar los platos típicos de la zona adonde viajan, según los datos que maneja la plataforma de búsqueda en línea de vuelos y hoteles Jetcost.
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Tortilla francesa
La versión más popular dice que la hoy llamada ‘tortilla francesa’ nació durante la Guerra de la Independencia española (conflicto bélico que ocurrió entre 1808 y 1814 y enfrentó a España, Reino Unido y Portugal con el imperio francés napoleónico), en el asedio de las tropas francesas a las resistentes ciudades de Cádiz y San Fernando que duró dos años y medio.
Ante la falta de suministros y alimentos, entre ellos la papas, la cebolla y otras hortalizas, se simplificó la receta tradicional de la tortilla, haciéndola solo con huevos y llamándola “tortilla a la francesa”.
Arroz a la cubana
En Cuba, el arroz blanco es una parte esencial de la alimentación y se consume en abundancia para acompañar la carne o los frijoles negros o colorados, pero no se acostumbra a comer con huevos fritos, salsa de tomate y plátano, un plato que en España se conoce como ‘arroz a la cubana’ y que combina sabiamente los sabores dulces y salados, según los especialistas.
Es posible que en el pasado, el arroz se tomase en el país caribeño con huevo o incluso con plátano, y que cuando los emigrantes españoles en Cuba regresaron a España y especialmente a las Islas Canarias, después de la Guerra de Independencia, hicieran popular la receta.
Ensaladilla rusa
El origen de la ensaladilla rusa se atribuye al chef de ascendencia franco-belga Lucien Olivier que viajó a Rusia en el siglo XIX y trabajó en las cocinas del restaurante de lujo Hermitage de Moscú donde creó en 1860 la receta de ensalada ‘Salad Olivier’, que al parecer incluía carne de perdiz, carne de cangrejo, caviar y otros ingredientes lujosos, y salsa de mayonesa para unirlo todo.
Hamburguesa
La receta de la carne picada aplastada y redonda probablemente llegó a Alemania gracias a los tártaros de origen ruso que hacían el ‘steak tartar’ (carne cruda picada condimentada con especias) y fueron los emigrantes alemanes que embarcaron en el puerto de Hamburgo en el siglo XIX, quienes llevaron la ‘hamburguesa’ a Estados Unidos, desde donde se extendió al resto del mundo.
Croissant francés
El cruasán o croissant (bollo de hojaldre en forma de media luna) podría haber sido creado en el siglo XVII por los panaderos de Viena (Austria), para celebrar la victoria sobre las tropas del Imperio Otomano, que intentaron ingresar a la ciudad a través de una excavación pero fueron descubiertos por los propios panaderos, tras lo cual el ataque invasor fue repelido.
En el siglo XVIII, la reina María Antonieta, de origen austríaco, introdujo el panecillo con forma de luna creciente (similar a la que lucía la bandera otomana) en la corte francesa, y con el tiempo, los panaderos franceses adaptaron la receta, usando masa de hojaldre en lugar de masa de levadura.
Pizza napolitana
Parece claro que la ‘pizza’, tal y como se la conoce en la actualidad en sus versiones más tradicionales, como la ‘marinara’ (marinera), con tomate, ajo, orégano y aceite, así como la ‘margarita’, cubierta de salsa de tomate, albahaca y queso mozzarella, procede de la ciudad italiana de Nápoles, por lo que se la conoce como ‘pizza’ napolitana, según Jetcost.
Sin embargo, el origen de esta comida, en su carácter de torta de harina amasada, cubierta de ingredientes y cocinada al fuego, podría datar de la Antigua Grecia, Egipto o Persia.