Proyecto
Oración y solidaridad motivan a jóvenes a servir a los demás
El ministerio también lo conforman otros jóvenes que, por vocación y deseo de servir, participan en las jornadas sociales y espiritual a personas que lo necesiten

Randy Martínez, María Pérez, Mario Cordero, y Kimberlis Nolasco siente el llamado de servir a Dios..
Desde Villa Duarte, en Santo Domingo Este, un grupo de jóvenes lleva la palabra de Dios a distintos puntos del país a través del ministerio La Provisión de Cristo.
Con gran esfuerzo y recursos propios, y con el apoyo de miembros de la comunidad y familiares desarrollan diversas jornadas de ayuda social que combinan la fe con el compromiso de servir a los mas desprotegidos.
Kimberlis Nolasco, creadora e integrante del grupo, explicó que el ministerio surge como un proyecto inspirado en la fe, con el propósito de bendecir a otras personas mediante acciones solidarias dirigidas a comunidades del país y jóvenes. Indicó que la iniciativa nació de manera sencilla, cuando varias personas comenzaron a compartir con ellos artículos en buen estado que ya no necesitaban, los cuales luego eran entregados a quienes sí los requerían.
“Así empezó todo: personas comenzaron a bendecirnos y nosotros empezamos a bendecir a otros. Entonces el Señor permitió que esto siguiera creciendo. Ahora no solo somos un grupo de jóvenes que ayudan individualmente, sino un ministerio que quiere bendecir a la comunidad, al país y, en el futuro, a muchas personas en el mundo”, señaló.
Aunque el ministerio fue formalizado recientemente, Nolasco explicó que tanto ella como su compañero Mario Cordero llevaban tiempo realizando este tipo de trabajos pero discreto.
“El ministerio es un bebé. Tenemos apenas unos cuatro meses trabajando públicamente. Antes lo hacíamos en silencio, pero un día dijimos: ¿por qué no hacerlo de manera abierta para que las personas sepan lo que estamos haciendo y quien quiera aportar pueda colaborar y unirse a esta bendición?”, argumentó.
Entre las actividades que realizan se encuentran la entrega de ropa, utensilios del hogar, juguetes, útiles escolares, pañales y otros artículos de primera necesidad, de acuerdo con las necesidades que identifican en las comunidades.
Dijo que una de las jornadas más recientes se realizó en la comunidad de Mamá Tingo, en la provincia Monte Plata, donde entregaron juguetes a niños del lugar. “Bendecimos a varios niños con juguetes y pudimos crear muchas sonrisas ”, expresó.
Nolasco destacó que la ayuda está dirigida a cualquier persona que lo necesite, sin distinción de edad. “Aquí no hay límites. Podemos ayudar a niños, jóvenes, adultos mayores o incluso bebés. Hay personas que nos escriben porque necesitan pañales, una silla de ruedas o una cuna, y nosotros tratamos de tocar puertas para conseguirlo”, afirmó.
Sobre la forma en que obtienen los recursos, explicó que el ministerio funciona gracias a aportes propios y a donaciones de personas que conocen la labor que realizan. “Nosotros tocamos puertas y muchas personas que conocen lo que estamos haciendo deciden colaborar”, señaló.
Entre los planes para este año, el ministerio contempla continuar llevando ayudas sociales a diferentes comunidades, incluyendo una próxima jornada en el sector El Dique, donde esperan entregar juguetes, utensilios y ofrecer un desayuno a los niños.
De su lado, Mario Cordero, de 26 años, explicó que lleva alrededor de tres meses formando parte del ministerio y destacó que la mayor recompensa es ver la alegría de las personas que reciben la ayuda.
“Cada vez que visitamos una comunidad y vemos la felicidad de los niños, de las mujeres y de los hombres, ese es el verdadero pago para mí. Ver la sonrisa de las personas es lo que nos motiva a seguir”, indicó.
Cordero también hizo un llamado a otros jóvenes para que se integren a este tipo de iniciativas. “Entiendo que más jóvenes deberían formar parte de estas acciones. Esta es una comisión que el Señor nos ha encomendado”, expresó con alegría.
Añadió que la forma en que realizan su labor combina la ayuda social con la predicación del Evangelio. “Predicamos el Evangelio de una manera diferente. Muchos lo hacen dentro de las cuatro paredes de una iglesia; nosotros salimos a las comunidades, llevamos provisión material, pero también llevamos la palabra y sembramos esperanza en el corazón de las personas”, concluyó.
Junto a él, Randy Martínez, de 33 años, afirmó que lleva entre tres y cuatro meses formando parte de manera formal del ministerio, aunque conoce a algunos de sus integrantes desde hace más tiempo.
Puntualizó que su acercamiento se dio a través de Nolasco, a quien conoce desde la infancia, cuando ella lo contactó para predicar en una actividad y luego colaboro para iniciar el proyecto.
Además de predicar, Martínez colabora como intercesor y en la logística de las jornadas, incluyendo el traslado del equipo a distintas comunidades.
Mientras, María Pérez, de 29 años, relató que los casos en los que ha podido colaborar le han impactado profundamente, destacó que llevar la palabra y apoyo a comunidades vulnerables ha sido una experiencia significativa.
“Cuando uno va a las comunidades y ve la alegría de las personas, entiende que no solo existe una necesidad material, sino también espiritual”, expresó.
La representación del grupo de jóvenes invitó a quienes deseen colaborar con la iniciativa a seguir las redes sociales del ministerio La Provisión de Cristo o contactar a los miembros del equipo, entre ellos Mario Cordero y Randy Martínez. “Estamos abiertos a todas las personas que quieran formar parte de esta labor y ayudar a bendecir a otros”, expresaron.
Orgullo familiar
Nérsida Nolasco, madre de una de las jóvenes que forma parte del proyecto, expresó que se siente muy orgullosa al ver a su hija involucrada en una iniciativa que busca ayudar a los más necesitados. “Para la gloria del Señor me siento muy orgullosa. Le pido a Dios que la siga ayudando para que continúe adelante”, manifestó con emoción.
Al igual que ella, María Cordero, valoró positivamente el respaldo que han recibido los jóvenes por parte de la comunidad, al considerar que este tipo de proyectos hace mucha falta en la sociedad actual. “Muy bien que las personas colaboren y respalden este proyecto. Que Dios los ayude a seguir adelante para que puedan continuar ayudando a los más necesitados”, señaló. Manifestó su deseo de que más personas se sumen a la causa y apoyen iniciativas solidarias como esta. “Hoy en día hacen mucha falta este tipo de proyectos. Le pido a Dios que a quienes tengan la posibilidad de ayudar, lo hagan”, concluyó.