
Clandestinos hasta después de 1978
Prensa y periodismo apenas conocidos
Entre los más antiguos está “El Popular”, del Partido Socialista Popular, dirigido por Félix Servio Ducoudray, fundado en 1946
En República Dominicana existieron una prensa y un periodismo apenas conocidos. Los responsables no eran empresarios de la comunicación. Y no perseguían lucrarse. Sus objetivos eran denunciar abusos de gobiernos represivos Y orientar ideológicamente. El precio no pasó de diez centavos el ejemplar. A veces regalado. Fueron clandestinos hasta después de 1978 voceros del antitrujillismo y de organizaciones de la izquierda perseguida, amordazada.
Rafael Chaljub Mejía no solo leía: imprimía y redactaba los de agrupaciones a las que perteneció: recibía a todos. Enumera contenidos y responsables de ediciones. Fue antitrujillista y militante del 14 de Junio, Unión Cívica Nacional, Movimiento Popular Dominicano y del Partido Comunista del Trabajo, del que fue secretario general y sigue como “subalterno”. A sus relatos se agregan los de Aquiles Castro, secretario general de esa organización.
Prensa clandestina
Entre los más antiguos están “El Popular”, del Partido Socialista Popular, dirigido por Félix Servio Ducoudray, fundado en 1946, contra Trujillo. En él escribían, además, Héctor Ramírez Pereyra (Niño) y Pericles Franco y “Juventud Democrática”, del mismo año. Virgilio Díaz Grullón lo dirigía.
Circulaba la publicación “Libertad”, del Movimiento Popular Dominicano, a cargo de Máximo López Molina, Ilander Selig, Cayetano Rodríguez del Prado, y Ramón Pinedo Mejía (Monchín).
“El 1J4” salió durante la dictadura, “y en la etapa pública el jefe de propaganda era Rafael -Fafa- Taveras. También escribían Jimmy Durán, Fidelio Despradel y Juan B. Mejía”.

Rafael Chaljub Mejía y Henver Hoxha, primer secretario del Partido del Trabajo de Albania.
Cuando las izquierdas se dividieron, luego de la Revolución de Abril, cada grupo formó su propio periódico. “Voz Proletaria” se creó vocero con ese nombre. Chaljub revela: “Caonabo Elpidio Jorge Tavárez resultó ser espía de la CIA, según cinta magnetofónica que sus compañeros difundieron, y fue ejecutado. Quedaron Julio Díaz Campusano (Malén), ahora en “Patria para Todos”, y Guillermo Rubirosa Fermín, asesinado por la policía balaguerista en La Romana tras larga persecución”.
“Bandera Roja” surgió cuando Máximo López Molina fundó el “Partido Comunista Ortodoxo” (una de las divisiones del MPD). “López encabezó esa disidencia”. “El MPD editó la revista “Bandera Roja”.
Como “Bandera Roja” instituyeron también un periódico Juan B. Mejía y Amaury Justo Duarte”, añade. Existieron, además, “Bandera Proletaria”, fusión de “Voz Proletaria” y “Bandera Roja” y “Nuevo Rumbo”, revista del partido de ese nombre, presidido por Fidelio Despradel.
Del Movimiento Revolucionario 14 de Junio derivó “Línea Roja”. En 1968 inauguró un vocero: “Servir al Pueblo”, con José González Espinosa (Eduardo María), José Rafael Pérez Modesto, Nelson de Peña, Iván Rodríguez y Gonzalo Pérez Cuevas.
Chaljub incluye el estudiantil “Fragua”, “que salía muy irregular por la situación precaria”.

“Hubo una proliferación de grupos y periódicos”
Rafael Chaljub Mejía.
“Luego vino una proliferación de grupos y periódicos. El “Núcleo Comunista de los Trabajadores” publicaba “Alborada Socialista”, por Fafa Taveras.
El Partido Comunista Dominicano, PCD, “sacó a la luz “Hablan los Comunistas” a finales de los 12 Años y la revista “Impacto Socialista”. “Eran legales porque el PCD había sido reconocido por ley en los años 70”, afirma.
Tenía su propia editora, “Taller”, “y escribían José Israel Cuello, Narciso Isa Conde, Carlos Dore, Sully Saneaux, Julián Peña, César Pérez, Arsenio Hernández, Rubén Silié, Carlos Ascuasiati… Eran un cuerpo teórico peso completo”.
Otras publicaciones eran la revista y el periódico “Nuevo Rumbo”, del partido de ese nombre dirigido por Fidelio Despradel y en las que participaban, además, Nelson Moreno Ceballos y Guillermo de la Rosa.
Se publicaban el impreso “El Socialista”, órgano del Comité Revolucionario Camilo Torres, que producían Leo Mercedes, Miguel Cocco y Octavio Rivera.
Salió a las calles “Lucha”, del Partido Comunista del Trabajo, PCT, editado por Chaljub Mejía, Onelio Espaillat, Efraín Sánchez Soriano, Luis Manuel Reyes y Manuel Salazar. El periódico empezó a circular en 1980, “aprovechando la apertura política iniciada en 1978”. A los citados por Chaljub, Aquiles Castro agrega Blas Vargas, Leandro del Monte y Miguel Agramonte.
Prisioneros políticos del balaguerato publicaban “Estampas del preso”, coordinado por Manuel Lora Araujo (Platero), Luis Manuel Reyes, Isaías Peguero y Frank Quezada.
Raúl Pérez Peña y Roberto Duvergé “imprimieron periódicos de corta duración”.
Las artesanales impresiones y la peligrosa distribución llenarían páginas. El elemento principal era el mimeógrafo. Chaljub describe “el hectógrafo”, de rarísimas piezas y manipulaciones; los esténciles y hasta guarapo de caña. “Usé el hectógrafo en “Libertad”. Se tiraban 100 ejemplares por cada esténcil”.
Locales de impresión y circulación secretos pues estaban prohibidos por Interior y Policía. Cuando atrapaban a un distribuidor “se presentaba el periódico en rueda de prensa “como cuerpo de delito”.
Penalizados por ley, convertían en reos de persecución a quienes poseyeran o leyeran lo que la autoridad denominaba “literatura comunista”.