Lenguaje claro y didáctico
Rafael Núñez pone en circulación libro; asiste el presidente Abinader
Descartan una fusión de República Dominicana y Haití, porque son distintos idioma, creencias religiosas, música e idiosincrasia y otras características

Juan D. Balcácer, presidente Luis Abinader, Rafael Núñez y Eliades Acosta.
El periodista y escritor Rafael Núñez puso anoche en circulación su libro Santo Domingo, génesis y ruptura de dos naciones, en un acto que contó con la presencia del presidente Luis Abinader y de reconocidas personalidades del ámbito político, intelectual y social.
Los historiadores Juan Daniel Balcácer y Elíades Acosta presentaron y comentaron la obra en el acto que se se llevó cabo en la Biblioteca Nacional.
“República Dominicana es un país bendecido por Dios y muy afortunado. Una nación que se construyó con la templanza de hombres y mujeres visionarios, que copiaron de sistemas y experiencias de naciones desarrolladas, dejando en el camino vidas y sangre de una legión de patriotas” expresó Núñez.
Sobre la obra dijo que describe la vida de las poblaciones indígenas que ocupaban la isla antes de la llegada de Cristóbal Colón; la organización del primer viaje y sus motivaciones, permanencia de la Corona Española, con sus aciertos y desaciertos; el negocio Atlántico de la esclavitud, el porqué el país perdió la parte occidental que hoy ocupa Haití.
Planteó que República Dominicana y Haití son dos naciones siamesas, que comparten un territorio insular, sin embargo, tienen características diametralmente opuestas: idioma, creencias religiosas, música e idiosincrasia y una serie de características que no hace a uno mejor que el otro, pero sí distintos y difícil de fusionar.
“En este ensayo, los lectores no van a encontrar el desahogo de un nacionalista fundamentalista, sino episodios, hechos, estadísticas, eventos públicos y fisionomía de personajes que nos retratan cómo se forjaron los dos pueblos, luego de la conquista y en qué punto se ubican las falencias y virtudes de cada nación, tratando de hacer un esfuerzo de objetividad”, dijo el autor.
Al abundar sobe el contenido de la obra Núñez agregó que tiene una motivación y es tratar de explicar que tanto República Dominicana, como Haití y el resto de América, son países que sirvieron de base para el enriquecimiento de las coronas europeas y que “los dos pueblos están obligados a entenderse y extender sus manos, cada quien en su espacio”.
Indica que el libro narra que luego del tráfico de africanos hacia América en barcos negreros, “un poco más de 12 millones de esclavos, los líderes haitianos, entre estos sus padres fundadores Tousaint Louverture, Jean Jacques Dessalines y el propio Jean Pierre Boyer, no tuvieron una idea clara sobre el tipo de sociedad que construirían, que se adaptara a su propia realidad, luego de obtener su libertad y abolir la esclavitud.
Sobre la crisis que afecta a Haití, Núñez dijo que en la tarea de pacificación y reconstrucción de Haití, los haitianos no la pueden hacer solos, por lo que necesitan apoyo exterior y entender que son ellos los que deben guiar sus procesos, porque “no puede haber soluciones impuestas, pero sí monitoreadas”.
Sobre la actualidad, refirió que “estamos en una era de convergencia de crisis múltiple: liderazgo global de baja calidad y visión difusa, crisis de las instituciones post Segunda Guerra Mundial, que modelaron las reglas de juego; ocaso del sistema capitalista, mientras, por otro lado, se nota una carencia del contrapeso necesario, lo que nos deja al borde de una debacle mundial”.
Entre los asistentes al acto figuran el ministro Eduardo Estrella, Luisín Mejía, Nelson Encarnación Luis García y Claudia Fernández.