Orígenes
Abinader, orgulloso de su origen lomero
El presidente Abinader es un Corona, descendiente de esos afortunados lomeros, pariente de los Pérez, Grullón y Fernández de Puñal, La Penda, El Caimito, Baitoa y otros hermosos llanos y montañas de la región.

Retrato
La inauguración de la hermosísima carretera turística Jarabacoa-Tavera nos emocionó sobremanera.
Aunque nací en San Francisco, mi primera niñez transcurrió en La Penda de La Vega, temporalmente “donado” a mis tías, mientras mi madre se reponía de la muerte de su primer hijo, hermoso, simpático, de cabellos claros; no “negrito” como yo.
Mi primera infancia y todas mis vacaciones en el campo fueron “gatear” árboles frutales, matas de coco, escapadas al río Verde de entonces, cientos de travesuras inimaginables, y el inmenso cariño de mis tías y primos; la inmensa libertad que Rousseau recomendaba para todo humano antes de someterlo a la disciplina urbana y escolar.
De las mejores experiencias era ir a Los Peladeros, donde el alcalde y jefe de zona era mi tío Crucito Pérez, líder y frecuente anfitrión de toda la parentela de Santiago y La Vega, especialmente los de Tavera, Baitoa, Sabana Iglesia y toda la zona cordillerana.
A mi tío visitaba su compadre Hernán Corona y sus hijas, que según recuerdo eran inefablemente bellas. Don Hernán, rico hacendado, de la Gina Hueca, era pariente de los Pérez y Grullón de La Penda, por vía del bisabuelo Baudilio, personaje novelesco, mujeriego y merenguero, el hombre más rico de la región, quien según Chaljub Mejia dedicó el primer merengue registrado: “Las mujeres de Juan Gómez”, a mi bisabuela Lola Pérez, su única esposa, parienta de los Corona. Papá Baudilio tuvo más de cincuenta hijos conocidos, a cuyas madres siempre dotó de casa y tierra. También fue dueño de la Hacienda Caracol y el hotel de Bonao, luego forzado a venderlos a Petán Trujillo.
Había recorrido la carretera inaugurada y otros caminos, desde Burende, Rancho Viejo, La Llanada, inicialmente a caballo con mi abuelo Ovidio Pérez, y luego en motocicleta. Inefables lugares con los que todavía sueño: ríos, paisajes, sus gentes.
Los habitantes de esas montañas eran migrantes europeos que procuraron vivir lejos de los dictadores, y las pandillas armadas y de las rutas de los invasores haitianos.
El presidente Abinader es un Corona, descendiente de esos afortunados lomeros, pariente de los Pérez, Grullón y Fernández de Puñal, La Penda, El Caimito, Baitoa y otros hermosos llanos y montañas de la región. Y aunque nunca se lo hemos cobrado, dio orgulloso testimonio de ello en la reciente inauguración de la hermosa carretera.
Se trata de uno de los más hermosos recorridos de que el turismo en la zona puede disfrutar, y llegar de Jarabacoa a Tavera en media hora, a degustar las truchas y las biajacas de la presa, y de los nuevos restaurantes y los que en breve se irán inaugurando en los pintorescos parajes de la carretera, la cual se aprecia segura y sin curvas peligrosas ni precipicios.
Como es fácil observar, los campesinos de esas zonas estamos muy orgullosos de nuestra región y de parientes que nos visitan poco y que acaso no saben de su larga parentela, pero que, como el presidente, muestran, como todos nosotros, un gran orgullo de nuestra región y de nuestro país.