Guardianes de la verdad Opinión

Reflexión

Un candidato llamado Cándido

Posiblemente todos admiramos a uno o varios de esos candidatos nuevos o viejos que aseguran que ellos enderezarán el destino del país y que lucharán encarecidamente contra los corruptos del Gobierno y los de los partidos mayoritarios

Retrato

Retrato

Creado:

Actualizado:

Posiblemente todos admiramos a uno o varios de esos candidatos nuevos o viejos que aseguran que ellos enderezarán el destino del país y que lucharán encarecidamente contra los corruptos del Gobierno y los de los partidos mayoritarios; y que, sobre todo, terminarán con los tradicionales grupos de poder, los del narcotráfico y todas las asociaciones entre estos y cuanto huela a corrupción, robo y mala administración de los bienes públicos.

Y cosa muy interesante: posiblemente lo creen. Ellos mismos y, posiblemente, sus pocos o muchos seguidores.

He tenido la oportunidad de tratar a candidatos bien intencionados, a algunos convencidos de tener posibilidad de llegar al poder, y hasta de ser presidente en las próximas elecciones. Más de media docena tuvieron el buen juicio de realizar encuestas para ver qué tanto les apoyaban los posibles votantes, y hasta ahí llegaban sus aspiraciones (o nuestra relación). Un señor con serias aspiraciones llegó a enviar una comisión a mi despacho a protestar por el bajo porcentaje con que aparecía en nuestras publicaciones.

Es común que algunos aspirantes crean seriamente en sus posibilidades, ignorando que la gente común suele ser atenta y complaciente.

Cierta vez, en Valparaíso, en una reunión de diplomáticos uno de los presentes propuso un brindis por el recién electo presidente de Chile, a lo que nuestro embajador, un señor mayor muy famoso, y con peculiar sentido de humor, levantó su copa, y dijo: ¡Como no; los dominicanos brindamos por todo el que este arriba!

Y es lo que suele ocurrir cuando una caravana de grandes yipetas negras llega a un barrio o se detiene en una población rural. La gente se congrega de inmediato y aplaude y saluda al “candidato”, o a cualquiera de los visitantes que lo parezca, aunque luego de que abandonan el lugar, muchos de los locales recién empiezan a preguntar que quiénes eran esos visitantes.

De modo que el candor, el auto-engaño y el engaño suelen andar tempranamente por esos predios y entre esos personajes. Y son muy pocas los que se atreven a decirle: Oye, Fulano, no te hagas ilusiones, que tú no vas a ninguna parte.

Aunque, “afortunadamente”, no son pocos los que buscando ser presidente o senador, llegan por lo menos a lideres locales, y a obtener muchos beneficios en sus carreras políticas.

Es común que el aspirante se pronuncie públicamente contra la corrupción y la mala administración pública y contra grupos o actores establecidos o vinculados a fuerzas emergentes como las del tráfico ilegal y el lavado de activos, los cuales controlan los medios para obstaculizarlo o ayudarlo a llegar. Y a gobernar.

Usualmente, los aspirantes, ingenuos o veteranos, eluden el tema de la política internacional y los intereses de las grandes potencias. En general, el juego de la política local y mundial se ha complejizado y enredado sobremanera.

Pero da mucho que sentir escuchar a jóvenes aspirantes sostener discursos que parecieran referirse a otros planetas.

Todo gran éxito ha sido precedido siempre de persistencia, esfuerzos y riesgos. Pero no de ilusiones e ingenuidades.

Sobre el autor
Rafael Acevedo

Rafael Acevedo

tracking