Historia
La amistad entre Trujillo y Betancourt

Retrato
Durante su exilio en República Dominicana, a donde llegó huyéndole al dictador venezolano Juan Vicente Gómez, Rómulo Betancourt y sus compueblanos, los empresarios de Atilano Canevale y Mario Plaza Ponte, formaron una empresa para exportar plátanos verdes a Puerto Rico, y les iba muy bien. Esto fue a finales de la década de 1920.
Cuando Petán Trujillo, el hermano de Rafael Leónidas, se empecinó en que se le diera el cincuenta por ciento del negocio, demanda que Betancourt rechazó y le argumentara que ese era un negocio personal entre él y sus socios, que no necesitaba de nadie más.
El exmandatario venezolano le dijo que él estaba en mejores condiciones para montar su propio negocio, pero el temible Petán insistía y fue varias veces al local de los inversiones extranjeros, ubicado en los alrededores de la iglesia de Santa Bárbara, en Santo Domingo, donde Rómulo y sus compañeros vivían y empacaban ellos mismos sus plátanos. En múltiples ocasiones se produjeron discusiones que terminaban con serias amenazas de Petan.
Un día llegó Petán a caballo, acompañado del capitán del Ejército Osvaldo Dujarric, portando ambos sables de caballería. Betancourt y los demás estaban sin camisa, organizando la mercancía y el hermano de Trujillo exigía de nuevo, en forma temeraria, que se le diese la mitad del negocio. Entre él y Rómulo se suscitó una acalorada discusión que culminó en un manoteo frente a la cara de ambos, y el capitán Dujarric, interpretándolo como una falta de respeto a Petán, detuvo la discusión con un fuerte planazo de su cable en la espalda de Betancourt, que le dejó un morado que revelaba la forma del cordón que había usado. Los plátanos que vendían en el exterior se producían en Juma, Caracol, Bonao, donde hoy funciona la estación arrocera del Ministerio de Agricultura. La mercancía era enviada en goletas por los puertos de Sánchez y Sabana de a Mar.
Los venezolanos empacaron sus cosas y se fueron del país. Años después, en el 1946, se produjo un golpe de Estado contra del presidente de Venezuela, Medina Angarita y Rómulo ascendió a la presidencia de la nación sudamericana. Atilano Canevale fue su ministro de Relaciones Exteriores y Plaza Ponte pasó al servicio exterior.
En 1959, después del derrocamiento de Marcos Pérez Jimenes, volvió a ocupar la presidencia de la república. A partir de este segundo ascenso al poder, Rómulo dio mayor intensidad a su guerra política declarada contra Rafael Leonidas Trujillo, hasta la muerte de éste, en mayo de 1961.
Aun cuando esta no fuera la causa de la enemistad entre los dos gobernantes, la misma se hizo irreconciliable llegando al extremo que Betancourt señalara algunas íntimas marcas particulares de María Martínez, la esposa del dictador dominicano, como una evidente sugerencia de que pudo haber existido alguna relación sentimental entre ellos, sugestión que el asedio internacional que mantenía contra su régimen, pudiera haber sido la causas principal del atentado que Trujillo realizó contra Rómulo, a mediados de junio de 1960, complot que el dictador dominicano financió con armas y aportes económicos a vendettas locales y de otros países. La coordinación del atentado estuvo a cargo del jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), Jhonny Abbes García.