14 de febrero
Celebración del amor, individual y estructural
En la perspectiva antropológica se analiza el amor desde la configuración cultural de las expresiones de afecto, el simbolismo de “lo romántico”, emociones y pautas que regulan su presencia en la interacción social e interpersonal.

Amor y amistad
El Día de San Valentín, es una de las fechas con mayor flujo comercial (después del día de las madres y la navidad). El movimiento de compras y regalos es cada vez mayor y tiene incidencia no solo en la esfera de las relaciones de pareja y personales sino también en el ámbito escolar y laboral. En los centros educativos ese día se dedica a la alegría, manifestaciones lúdicas y recíprocas, deberían estar presentes en todo el año, favorecen el aprendizaje, integración y rendimiento.
El amor como fenómeno social y cultural es difícil de medir. La complejidad del fenómeno divide su análisis en su contenido individual/Psicología y su construcción cultural/Antropología Social.
En la perspectiva antropológica se analiza el amor desde la configuración cultural de las expresiones de afecto, el simbolismo de “lo romántico”, emociones y pautas que regulan su presencia en la interacción social e interpersonal.
La sociedad capitalista impone una forma de amar basada en transacciones económicas, cuantificación del amor según “cuanto más gastas más amor sientes”. Este nexo dinero-amor, estatus social-amor fortalece la desigualdad, la discriminación social y la cultura patriarcal.
El símbolo cultural del amor convive con las desigualdades, discriminación social-racial y el machismo. Se sanciona el afecto-corpóreo (besos y abrazos) en el ámbito público de parejas heterosexuales y homosexuales. Paralelamente se presentan las expresiones de afectividad abierta y solidaridad desde la interacción social.
En este sentido se encuentra la vinculación estrecha entre amor y amistad, sostén importante de convivencia cotidiana presente en todos los estratos sociales. Esta relación amor/amistad favorece su extensión a la unilateralidad que lo reduce a relaciones individuales con presencia de poder e inequidad.
En nuestra cultura social hay un fomento continuo a las relaciones de amistad a través de las redes sociales, espacios laborales, relaciones vecinales y en los espacios escolares. En esta semana muchos niños, niñas y adolescentes estuvieron regalándole a sus amigos y amigas desde diversas manifestaciones creativas trascendiendo los modelos consumistas.
Esta práctica de regalar en forma recíproca con una perspectiva que trascienda el intercambio monetario y relaciones de poder favorece la cohesión social en nuestra sociedad. Una educación ciudadana que integre en estas expresiones de afecto y solidaridad la erradicación del: racismo, la homofobia, violencia de género, machismo y fomente el respeto y la tolerancia es una estrategia urgente y necesaria.
Tanto en el clima escolar como en espacios públicos y de interacción social se requiere que el amor fluya y sustituya al odio, la violencia y la exclusión racial-social. De esta forma podemos ser coherentes con nuestros fundamentos democráticos y con lo que vendemos desde el turismo al exterior como país.