Modernización
La consolidación de la Reforma Policial
La maduración del proceso de transformación policial bajo la gestión del alto mando encabezado por el mayor general Cruz Cruz constituye una oportunidad histórica

Policías
El pasado martes 17 de febrero, mediante el decreto 111-26, fue designado como Director General de la Policía Nacional Dominicana el mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz. Su llegada marca un momento clave dentro del proceso de transformación institucional que vive la Policía Nacional. Conozco al mayor general Cruz Cruz desde hace más de una década, cuando juntos junto a los generales Edward Sánchez, y Esteban Figuereo, cursamos la Maestría de Seguridad y Defensa Nacional, y puedo dar fe de sus cualidades personales y profesionales: rectitud, liderazgo, vocación de servicio y coherencia en sus convicciones. Más allá de los títulos, siempre lo he visto como un hombre temeroso de Dios, íntegro y coherente en sus valores. Estas virtudes constituyen una base sólida para encauzar la consolidación de la reforma policial.
La gestión que inicia se enfrenta al reto de dar continuidad a los avances logrados en administraciones anteriores, fortaleciendo la confianza ciudadana y elevando los estándares profesionales de la institución, para innovar la cultura policial lo que implica la modernización, capacitación y profesionalización de los policías y la policía como institución, todo ello articulado con una estrategia integral de seguridad pública que combine inteligencia, prevención, investigación y reacción.
La maduración del proceso de transformación policial bajo la gestión del alto mando encabezado por el mayor general Cruz Cruz constituye una oportunidad histórica para redefinir los vínculos entre la institución y la sociedad, ya que ese esfuerzo requiere no solo voluntad política, sino también apoyo social, pues la población debe comprender que se trata de un proyecto orientado a fortalecer la meritocracia, renovar la imagen institucional y estrechar las relaciones cívico-policiales lo que redundaría directamente en la confianza pública y la convivencia pacífica, ya que la reforma policial no elimina por sí sola la delincuencia -porque ese fenómeno esta ligado a desigualdades estructurales y falta de oportunidades— sí contribuye a generar una percepción de estar libres de riesgos en los espacios, componente fundamental de la seguridad publica
Otro de los grandes desafíos será la transición de la Ley Orgánica 590-16 hacia el nuevo proyecto legislativo. Tengo la convicción de que sabrá conducir este proceso con firmeza e inclusión, asegurando que la normativa, de ser aprobada, se traduzca en prácticas reales y efectivas, así como en el bienestar y profesionalización policial. Asimismo, la reforma demanda el acompañamiento de especialistas en educación y derechos humanos, solo con una formación integral, que fortalezca la ética profesional y el respeto a la dignidad humana, se podrá construir una policía moderna, legítima y confiable, que erradique la deshonestidad académica . Estoy convencido de que bajo el presente liderazgo policial se articulará este acompañamiento y se garantizará que la reforma se convierta en un legado duradero.
Deseamos que Dios le conceda al director general de la policía, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, la sabiduría necesaria para sostener y consolidar este proceso, que representa la aspiración de contar con la policía que todos queremos: cercana a la comunidad, profesional en su servicio y firme en la garantía de la seguridad publica. Porque más que un director general, la institución recibe a un hombre que sabe escuchar, que sabe servir y que sabe liderar con el corazón.