Desinformación en el sostenido y progresivo desarrollo tecnológico

Fernando Álvarez Bogaert.
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A la luz de la afectación del fenómeno de la desinformación a la vida cotidiana de la sociedad, es de rigor exponer estrategias que permitan mitigar sus efectos:
1. La educación en el hogar y en instituciones educativas en sus diversas modalidades, son esenciales para contrarrestar este flagelo prohijando una concienciación que sirva de pared de contención al mismo.
2. Informar a la ciudadanía sobre las tácticas que utilizan los estafadores y creadores de contenido falso, es cardinal.
3. Instruir en la identificación de señales de alerta en redes sociales, ya sean mensajes sospechosos o publicaciones manipuladas, puede engendrar un empoderamiento del colectivo social o persona en particular, reduciendo la vulnerabilidad presentada hasta el momento.
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Uno de los sectores con mayores impactos psicológicos negativos fruto de la desinformación, es el sector la niñez y adolescencia, convirtiéndose, por su naturaleza, en preocupación que debe llamar la atención de todos los sectores que han de trabajar para reducir los riesgos de quienes representan el porvenir, en consecuencia, es muy importante el rol de los padres, la toma de conciencia que deben adquirir para edificar los hijos (as) al momento de permitirles acceso a herramientas tecnológicas abiertas a todo tipos de información. Debe ser imple mentada la alfabetización digital, desde edades tempranas, convirtiéndola en instrumento en la resiliencia informativa de nuestros niños (as), adolescentes y la sociedad en sentido general.
En la búsqueda de acciones para contrarrestar la desinformación debemos tomar en cuenta que el instrumento usado como vehículo para el crecimiento de la misma: la tecnología, se puede, a la vez, convertir en su contra.
La revista Fortune destaca el uso de sistemas de autenticación multifactorial que combinan dispositivos físicos y software, como forma eficaz de proteger datos personales y plataformas digitales. Es posible también utilizar sistemas que analicen patrones de comportamientos, como la velocidad de escrituras o los hábitos de navegación y así detectar actividades sospechosas. En contextos sensibles como financieros o políticos, es necesario establecer componentes de verificación de identidad más rigurosos.
Para frenar la desinformación es preciso la cooperación entre gobiernos, sector privado y sociedad civil. The Economist, en publicación del 6 de febrero de 2025, propone alianzas y nuevas formas de colaboración para identificar y desarticular redes criminales que operan a nivel transnacional mediante cooperación sustentada en estrategia integral donde la confianza institucional, intercambio de información y desarrollo de normas que regulen el uso ético y responsable de tecnologías emergentes, tengan presencia de excepción.
Desarrollar técnicas que nos permitan identificar la información falsa, verificar fuentes y hechos antes de difundirlos, contrastar la información, mantenerse informado de las tácticas habituales que se estén usando para desinformar, apelar a nuestro pensamiento crítico e informar sobre contenidos que pudieran ser perjudiciales para el individuo o el colectivo.
Está en manos del ciudadano disminuir la vulnerabilidad de los mensajes falsos, dándoles uso responsable a los medios digitales ante el avance progresivo y sostenido de la tecnología.
Investigadora asociada: Julissa Lluberes