Ilusión, engaño y frustración
El engaño es un devorador de ilusiones, y más cuando éstas son movidas por la desesperación o la ambición. La búsqueda del bienestar en otras tierras por medios furtivos e ilegales generalmente tiene desenlaces lamentables. Ese es el caso de mucha gente ilusa que paga gruesas sumas de dinero a falsos cónsules o a gente que explota el negocio de los viajes ilegales.
La gravedad de este problema es impresionante. Mucha gente ha muerto en peligrosas travesías marítimas. Otros ni siquiera llegan a embarcarse o abordar un avión con el destino prometido. Sus casos terminan en manos del Ministerio Público en forma de querella. Solamente en octubre la Fiscalía del Distrito Nacional atendió cincuentinueve denuncias por estafas relacionadas con viajes ilegales, y en cada caso las víctimas pagaron altas sumas de dinero por promesas de contratos de trabajo en el exterior que jamás materializaron.
Esta realidad debe servir de alerta para que la gente desista de pretender realizar un sueño confiando en quienes, sin autoridad ni medios, les prometen visas y contratos de trabajo en el exterior. La ilusión, sea del real necesitado o del ambicioso desmedido, suele terminar alimentando la industria de la estafa y el engaño, y cuando no, degenera en estados de frustración imborrable, tragedia y luto.
Agresión contra la prensa
El ataque a golpes de gente vinculada al narco contra el reportero gráfico Franklin Guerrero en plena Fiscalía del Distrito Nacional, habla muy claro del alcance de la osadía de esta catadura de delincuencia. El suceso ha merecido la condena de la jefatura de la Policía Nacional.
La agresión contra Guerrero, cuya vivienda fue tiroteada anoche por desconocidos, debe servir para medir los riesgos de que gente ligada al narco llegue a cometer actos violentos, no solo contra la prensa, sino también contra personal judicial, en las salas de audiencias en que se juzgue a sus socios. La agresividad de quienes sirven al negocio de las drogas ya ha sido demostrada contra policías, militares y representantes del Ministerio Público y se está poniendo de manifiesto en recintos judiciales.
Guerrero labora para el programa Nuria en el 9, que produce la periodista Nuria Piera.