Santo Domingo 0ºC / 0ºC
Guardianes de la verdad Editorial
Editorial

Editorial

Creado:

Actualizado:

El turismo dominicano ya despegó y está a punto de convertirse –si no lo está ya- en la locomotora de la economía local. Con la llegada al país de entre 11.2 y 11.6 millones de turistas procedentes de más de un centenar de naciones, los aplausos deben escucharse en todo el territorio nacional. Sin dudas, un gran logro de las políticas públicas del presidente Luis Abinader y de la impecable ejecución del ministro David Collado.

Las estadísticas son, en este tema, más elocuentes que las palabras. En el 2010, al país llegaron 4.2 millones de turistas; en el 2015, la cifra subió a 5.6 millones; en 2020 se sintieron los terribles efectos de la pandemia Covid-19 y bajó hasta 2.4 millones. Esta disminución estremeció al país y su economía, pero a partir de los años siguientes se registró la remontada merced a una labor inteligente, decidida, en ocasiones peligrosamente osadas, siempre apoyada por el activo sector empresarial dedicado al desarrollo turístico.

De nuevo las estadísticas ayudan a comprender el fenómeno. En un recuento reciente del año que acaba de transcurrir, el ministro Collado ha hablado del crecimiento y de la expansión del turismo. Ha precisado que se tocaron 17 ciudades del mundo, se realizaron 27 “presentaciones itinerantes”, y él, en lo personal, se montó en 68 aviones, pasó por 34 aeropuertos y estuvo 78 días fuera del país, en viajes de trabajo. Y a seguidas nos dejó esta frase lapidaria: “…el turismo es trabajo, es dedicación y es compromiso con la gente”.

La otra cara del turismo dominicano es su futuro.

Vistos los proyectos en marcha, en los polos desarrollados y en desarrollo, el entusiasmo de los bancos comerciales y el optimismo ciudadano, así como la claridad de las políticas públicas hacia el sector, el porvenir es halagüeño. Pero, y este no debe faltar, la sociedad tiene que prepararse para ser una nación turística. Necesitamos un orden cívico que no tenemos, necesitamos que desde el Gobierno las regulaciones estén presentes por doquiera, necesitamos cuidar los recursos naturales, necesitamos desarrollar la artesanía a partir de nuestros elementos autóctonos, necesitamos servicios médicos de alta calidad en los polos turísticos y una seguridad de acero, y, por supuesto, necesitamos que las riquezas generadas por el turismo sean más generosas con su personal y con el fisco.

Sobre el autor
Hoy .

Hoy

tracking