Relaciones
Encuentro Trump-Abinader afianza liderazgo RD
La reciente participación del presidente Luis Abinader junto al presidente Donald Trump y 11 mandatarios latinoamericanos, firmantes en Miami, Florida, de la propuesta “Escudo de las Américas” contra el narcotráfico y el terrorismo

Donald Trump y Luis Abinader
La reciente participación del presidente Luis Abinader junto al presidente Donald Trump y 11 mandatarios latinoamericanos, firmantes en Miami, Florida, de la propuesta “Escudo de las Américas” contra el narcotráfico y el terrorismo, demuestra que la política exterior vigente impulsa el liderazgo regional centroamericano y caribeño de la República Dominicana, enmarcada en relaciones internacionales de paz, democracia y desarrollo sostenible.
“Alcanzar la dominación regional es el objetivo de los actores regionales”, afirma el profesor Xan Xuetong, decano del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Tsinghua, República Popular China, quien en su teoría realismo moral complementa la lógica de que “mantener la dominación mundial es el objetivo principal de los Estados dominantes”, Estados Unidos y China, en tanto, “sobrevivir es el objetivo de los actores débiles”, Haití es el ejemplo inmediato.
Aquellos críticos contra la presencia de Abinader y la República Dominicana en el “Escudo de las Américas”, una hechura geopolítica de Trump y su alter ego diplomático Marco Rubio, pierden de vista una teoría relevante de Hans Morgenthau, politólogo y abogado estadounidense del Siglo XX, quien escribió: “Solamente las grandes potencias (Great Powers) determinan las características de política internacional en cualquier periodo de la historia”. (Politics among Nations: the struggle for Power and Peace, en español “La política entre las naciones: la lucha por el poder y la paz).
Así ha sucedido desde Roma hasta nuestros días, y la actual política exterior dominicana, puente entre nuestra agenda doméstica, la comunidad internacional y particularmente Estados Unidos, viene determinada por la cercanía geográfica, la condición del primer socio comercial, el vínculo histórico a partir de finales del Siglo XIX, la diáspora dominicana residente en el Estado de la Unión y los nexos deportivos y culturales.
En ese contexto, dudo que los gigantes tecnológicos Nvidia, Google y Lod Holdings se hubieran decidido por invertir recursos multimillonarios en nuestro país, si previamente no existiera una política exterior coincidente estratégicamente con la Casa Blanca y el Departamento de Estado norteamericano.
En palabras de Abinader: “Nvidia, la empresa más grande del mundo y líder absoluto en inteligencia artificial, firmó un acuerdo con nuestro país para la generación de capacidades, formación de personal y la creación de un Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial”. Con este acuerdo, la República Dominicana se une estratégicamente a Estados Unidos, Corea del Sur, Israel y Singapur.
En cuanto a Google, el mandatario informó que el gigante de las telecomunicaciones y la inteligencia artificial elige al país para, con una inversión superior a los 500 millones de dólares, construir el primer Puerto Internacional de Intercambio Digital en América Latina y apenas el octavo en el mundo.
Nada de esto hubiera sido posible, incluyendo la inversión extranjera superior a los 16,000 millones de dólares, si la política aplicada desde el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), por el canciller Roberto Álvarez, no estableciera una cooperación e intercambio bilateral con Estados Unidos ni tampoco respaldara al presidente Trump en su afán contra el terrorismo y el narcotráfico en la región de Centroamérica y el Caribe.