Qué se dice
Ruido innecesario
Es la clase de ruido que menos necesita el gobierno en estos momentos, sobre todo si su epicentro es la propia Presidencia de la República, por donde se supone empieza la transparencia y la pulcritud en el manejo de los recursos públicos; o, como en este caso

Palacio Nacional de la República Dominicana
Ruido innecesario.- Es la clase de ruido que menos necesita el gobierno en estos momentos, sobre todo si su epicentro es la propia Presidencia de la República, por donde se supone empieza la transparencia y la pulcritud en el manejo de los recursos públicos; o, como en este caso, de las licitaciones para la adquisición de bienes y servicios por parte del Estado dominicano. Por eso ha levantado tanta polvareda la afirmación de varios concesionarios de vehículos acusando al gobierno de confeccionar “un traje a la medida” para un único suplidor, como definen la licitación para comprar cien compactadores de basura a un costo de RD$760 millones. En una comunicación remitida al Ministerio de la Presidencia los concesionarios calificaron de “restrictivo y discriminatorio” el pliego de condiciones que contiene esa licitación, entre las cuales figura que 70 de los camiones compactadores que serían adquiridos ya se encuentren en el país, y que los restantes 30 lo hagan en un plazo no mayor de cinco días.
No hay que saber mucho de importación y venta de vehículos para llegar a la conclusión de que no debe haber muchos concesionarios que tengan parados en sus negocios esa cantidad de camiones de ese tipo a la espera de que alguien se antoje de comprárselos todos juntos, pero sería demasiada suerte que el mismo cliente también le compre los treinta restantes que por coincidencia ya venían en camino. A menos, claro está, que no se trate de suerte o visión comercial sino de alguien muy bien informado; tanto, porque lo mucho hasta Dios lo ve, que ha provocado la queja de al menos seis concesionarios importantes que piden que se modifique el pliego de condiciones exigido, para que se pueda ampliar la participación de empresas oferentes y haya una mayor equidad y transparencia en el proceso. Ojalá que eso se aclare, porque lo cierto es, insisto, que lo menos que necesita un gobierno que acaba de convocar a un acuerdo nacional para enfrentar la crisis global provocada por la guerra es esta clase de ruido.