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Economía

El sube y baja del dólar

El comportamiento del tipo de cambio ha transitado por diferentes etapas en las últimas dos décadas. Entre agosto de 2004 y 2012 el peso dominicano registró una apreciación promedio anual de 0.8%.

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El comportamiento del tipo de cambio ha transitado por diferentes etapas en las últimas dos décadas. Entre agosto de 2004 y 2012 el peso dominicano registró una apreciación promedio anual de 0.8%. Posteriormente, entre agosto de 2012 y 2019, el panorama cambió hacia una depreciación promedio de 3.9% anual. Más recientemente, entre diciembre de 2020 y diciembre de 2025, excluyendo el año pandémico, la depreciación promedio se redujo a 1.7%. A pesar de la estabilidad relativa del tipo de cambio en 2025 se produjeron varios episodios de volatilidad.

Durante gran parte de ese período el Banco Central operó bajo un régimen de “flotación administrada”, interviniendo en el mercado cuando se producían depreciaciones estacionales. Sin embargo, tras la misión del Fondo Monetario Internacional bajo el Artículo IV realizada el pasado año, el régimen fue reclasificado como “flotación”.

En la práctica, bajo el esquema anterior el tipo de cambio funcionaba como la principal ancla de la política monetaria, aun cuando desde 2012 el país adoptó formalmente el sistema de metas de inflación, donde el ancla nominal es la estabilidad de los precios dentro de un rango objetivo y el principal instrumento es la tasa de política Monetaria (TPM). No obstante, la efectividad de la TPM para influir en las tasas de interés ha estado condicionada al nivel de liquidez en la economía.

Este cambio, poco divulgado, fue una recomendación del FMI desde hace varios años y a su favor apuntan a un mecanismo de ajuste automático ante eventuales choques, conserva las reservas y permite al Banco Central concentrarse en la inflación y usar la política monetaria para influir en los ciclos económicos.

El mercado cambiario dominicano mostró en 2025 un comportamiento atípico, con episodios de depreciación seguidos de rápidas apreciaciones. En marzo de ese año el tipo de cambio alcanzó RD$63.43 por dólar, lo que representó una depreciación anualizada de 7% y de 3.5% respecto a diciembre 2024.

Un mes después, gracias a resoluciones de la Junta Monetaria dirigidas al sector financiero, la tendencia se revirtió. En abril el tipo de cambio descendió hasta RD$59.02 por dólar, equivalente a una apreciación de 6.8% respecto a diciembre.

A lo largo de 2025 hubo múltiples intervenciones hasta el mes de agosto. Luego del ingreso a la flotación, se produjeron en octubre e inicio de diciembre dos picos de depreciación.

Entre diciembre 2025 y febrero de este año el tipo de cambio se redujo de 63.30 a 60.14 (5.0%) , en marzo se revierte y la depreciación en esta semana en relación a febrero ronda 2.7%.

Un sistema de libre flotación tiene ventajas y desventajas, haberla seleccionado en un momento de volatilidad quizás no fue la mejor decisión y mucho menos con el nuevo escenario global de incertidumbre, guerra en el medio oriente, aumento de los precios del petróleo, fletes marítimos y la amenaza de un aumento de la inflación a nivel mundial.

Esa volatilidad genera oportunidades de arbitraje que benefician a quienes cuentan con suficiente liquidez e información oportuna, pero introduce incertidumbre para la planificación empresarial.

De continuar con una flotación libre, el Banco Central debe brindar mayor información a todos los agentes económicos y actuar con transparencia y equidad tanto si la moneda se deprecia como cuando se aprecia; de lo contrario, el resultado será una erosión en la confianza en los resultados de la Política Monetaria.

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Ramón Núñez Ramírez

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