Creación
Cincuenta años de creación
Arte San Ramón celebra su medio siglo de actividades con una magna exposición que reúne 29 artistas. No solamente colectiva de dibujo, pintura, escultura y fotografía, es un homenaje al impresionismo, la corriente que dio inicio al arte moderno.

Inés Tolentino
El transeúnte que se detiene mirando el edificio de Arte San Ramón, puede tener la impresión de que abrió ayer, por su fachada inmaculada y su letrero sobresaliente.
Dirán que “cincuenta años no son nada”, ya que este sitial de la creación visual cumple medio siglo de actividades, y celebra ese glorioso aniversario con una exposición fuera de lo común.
Reputado por la oferta de un mobiliario exclusivo y objetos de decoración, también presenta exitosamente arte contemporáneo. Es más, sobran los artistas que desean exponer allí.
Que un aniversario excepcional se celebre con una imponente muestra colectiva se justifica plenamente… Hemos asistido a las transformaciones, a la presentación de cuadros en la vitrina, a la casi remodelación arquitectónica y el acondicionamiento de holgados espacios, dispuestos para recibir la actualidad artística. No vale dar ejemplos, son demasiados. Sin embargo, la ingeniosidad, liderada por Susy Guzmán, no se detiene y amplía oportunidades, al integrar el piso “de la calle” como galería de arte, y facilitar una entrada directa.
La exposición aniversaria
Decenas de cuadros, sin distinción de formatos, entre dibujos, pinturas y fotografías, constelan paredes de un blanco luminoso, mientras algunas esculturas y una sola instalación se apoyan tímidamente en el suelo. Son 29 artistas, prácticamente todos de la República Dominicana con excepciones de Cuba y Puerto Rico.
Esta exposición tiene un nombre ecléctico, “Posiciones Imaginarias”, proyecto del artista visual y teórico Carlos Estrada, oriundo de Cuba.
Expresa que es “una experiencia colectiva viva”, “con más de cuarenta obras” -efectivamente son más-, y la iniciativa contó con la curaduría experta de Patricia Silverio Guzmán y Paula Gómez.
Consideramos muy interesante, tratándose de un reto, solicitar a los artistas que se inspiren del impresionismo. Hay materia para la discusión. No faltan los y las que refutan ciertos desmanes contemporáneo, hasta vuelven a las fuentes del arte moderno. Es más, internacionalmente y en museos cimeros, se observa una tendencia “histórica” hacia el pasado.
Ahora bien, el contrapunto del impresionismo, su interpretación o no interpretación, su vigencia constituyen estímulos para que se exprese cada autor individualmente y lo observemos. También nos agradó que se haya solicitado a los expositores que motiven sus obras, lo suelen hacer muy bien… ya que, lo hemos afirmado reiteradamente, los artistas saben escribir y explicar.
Otro punto notable es que la cantidad de obras presentada por los artistas, es muy variable, desde una sola contundente -así las fotógrafas-, luego dos, tres, cuatro, hasta una secuencia… de bocetos. Esa libertad es positiva, del mismo modo que se suman categorías, técnicas y soportes distintos.
Una colectiva aniversaria ha de ser exuberante: esta lo ha querido ser y lo es, pero con la moderación acorde con el precedente del impresionismo
Artistas emergentes y confirmados
A veces, hay exposiciones que no necesitan un conversatorio, pero casi lo imponen, y el resultado es más bien negativo. Hay otras, y es el caso de “Posiciones imaginarias”, que lo necesitarían para que gestores y curadores informen acerca del proceso de selección de los expositores.
Nos parece muy loable que haya revelaciones e inviten a artistas emergentes y jóvenes –son mayoría- junto a personalidades confirmadas del arte. Adrede evitamos la palabra “maestros” que suele no agradar, aunque las obras expuestas sean magistrales. Haríamos una excepción para Antonio Martorell, egregio maestro del arte puertorriqueño.
El impresionismo es un movimiento estudiado en la academia, igualmente quienes fueron sus fundadores y seguidores. Nos parece muy interesante que creadores de alto nivel se hayan identificado con ellos y/o sus estilos, sin alterar sus propias definiciones.
Así , Ángel Urrely “cita” la noche estrellada de Van Gogh, por encima de rascacielos cañeros, Inés Tolentino refiere la alta calidad de su dibujo a la fuerza, precisión y sensualidad de Toulouse Lautrec, José Pelletier recuerda en su poderosa abstracción la textura y las vibraciones de Claude Monet, Jesus Gastell se convierte en un impresionista de “época”, con sus flores y su paisaje.
Otros artistas se apoyan en propuestas definitorias del Impresionismo, como Iliana Emilia García y las trémulas vibraciones de sus sillas, José Lévy actualiza el movimiento a una repleta guagua criolla, Fermín Ceballos siembra toques de chispas iridiscentes en la noche, Amaya Salazar perfila una silueta elegante que despide luz, Iris Pérez llevó su legado neoimpresionista a la talla directa.
Y la fotografía estupenda de Mayra Johnson despliega una luminosidad irradiante en la superficie: nos hace pensar aún en la magia ambiental de Turner.
Mucho más que las palabras, la contemplación de las obras comunicará su seducción. ¡Que visiten más de una vez la exposición, la redescubrirán, la apreciarán más y mejor¡ Hay tiempo todavía, hasta el 15 de marzo…
Los expositores
Adrián Socorro, Aida Vásquez, Amalia Estrada, Amaya Salazar, Ana María Nardo, Ángel Urrely, Antonio Martorell, Carlos Estrada, Claudio Sosa, Federico Uribe, Fermín Ceballos, Federico Sánchez Guanabacoa, Gabriela Armenteros, Ginny Taulé, Iliana Emilia García, Inés Tolentino, Irene Sierra, Iris Pérez, Jesús Gastell, José Almonte, José Lévy, José Pelletier, Mary Francés Attias, Mayra Johnson, Olivia Torres Díaz, Pamela Rivera, Scherezade García, Suamy Hernández, e Ysabela Coll.