Decoración
El predominio de la credenza
A diferencia de otros muebles con una función muy clara, destaca precisamente por su capacidad de adaptarse a distintos espacios y estilos de vida.

Credenza en el recibidor o entrada.
En el universo del diseño de interiores, existen numerosos elementos que pueden transformar por completo un espacio, al mismo tiempo, que añaden estilo y funcionalidad. Ejemplo de estas versátiles piezas son las credenzas o bufeteras: muebles contemporáneos, creados para guardar distintos objetos, y que se han vuelto cada vez más populares en los hogares y algunos espacios comerciales.
A diferencia de otros muebles con una función muy clara, destaca precisamente por su capacidad de adaptarse a distintos espacios y estilos de vida.
Más allá de ser un mueble “para el comedor”, se ha convertido en una solución inteligente para organizar, decorar y aprovechar muros que normalmente quedarían desaprovechados. Su altura baja a media, líneas horizontales y diseño discreto permiten integrarla sin recargar el ambiente, incluso en departamentos o espacios compactos.
¿Dónde se puede colocar una credenza?
La gran ventaja de este mueble es su flexibilidad. A continuación, te mostramos los espacios más comunes y funcionales para colocar una.
Uno de los usos más tradicionales y efectivos es en el comedor, funciona como un mueble de apoyo para guardar vajilla, cristalería y manteles
Colocar bandejas, bebidas o alimentos durante reuniones; exhibir decoración como floreros, cuadros o espejos
Credenza en la sala
Cada vez es más común ver credenzas en la sala, especialmente en espacios modernos o departamentos. En este espacio puede usarse para guardar libros, juegos de mesa o controles. Sirven como mueble decorativo bajo. Funcionan como base para obras de arte, lámparas o plantas
Credenza en el recibidor o entrada
Aquí puede servir para guardar llaves, carteras o documentos; colocar un envase para vaciar los bolsillos; añadir un espejo o cuadro sobre ella. Dónde colocarla: justo al entrar, contra una pared lateral o frontal.
¿Por qué es buena idea? Aporta una primera impresión ordenada y elegante sin ocupar demasiado espacio, especialmente si está pintada de un color llamativo.