Las Mariposas
“Un siglo después, Minerva”; memoria viva
Su legado no solo fue recordado: fue reinterpretado, debatido y proyectado hacia el futuro como una hoja de ruta para las democracias contemporáneas.

La conmemoración del centenario del natalicio de Minerva se desplegó en dos escenarios clave: la sede de la ONU Mujeres y la Casa de la Cultura de Nueva York.
En el corazón de Nueva York, donde convergen las agendas globales y las luchas históricas, la figura de Minerva Mirabal volvió a ocupar un lugar central.
A cien años de su nacimiento, su legado no solo fue recordado: fue reinterpretado, debatido y proyectado hacia el futuro como una hoja de ruta para las democracias contemporáneas.
La conmemoración del centenario del natalicio de Minerva se desplegó en dos escenarios clave: la sede de ONU Mujeres y la Casa de la Cultura de Nueva York. Ambos espacios acogieron paneles, diálogos y una exposición que, más que rendir homenaje, buscaron activar una memoria viva, capaz de dialogar con los desafíos actuales en materia de democracia, derechos humanos e igualdad de género.
Memoria histórica con voz global
En el marco de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70), el panel de alto nivel “Las Mariposas Siguen Volando: Democracia, Memoria y Futuro” reunió a voces clave del ámbito político e institucional.
La jornada, encabezada por la ministra de la Mujer, Gloria Reyes, contó con las palabras de apertura del embajador Wellington Bencosme, representante permanente de la República Dominicana ante las Naciones Unidas.
Como invitada central, Minou Tavárez Mirabal aportó una dimensión íntima y política a la vez: la memoria heredada, pero también asumida como responsabilidad histórica.
Junto a ella, Sarah Douglas, directora regional adjunta de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe, señaló la importancia de conectar las luchas del pasado con los compromisos multilaterales actuales, en un contexto donde las amenazas a la democracia y los retrocesos en derechos de las mujeres siguen presentes en distintas regiones.
El panel giró en torno a preguntas esenciales: ¿Qué exigiría hoy Minerva Mirabal a las democracias contemporáneas? ¿Cómo traducir su valentía en políticas públicas concretas? ¿Qué significa liderar siendo mujer en el siglo XXI?
“Un siglo después, Minerva, su memoria que se recorre.
Casa de la Cultura de Nueva York
Paralelamente, la Casa de la Cultura de Nueva York se convirtió en un espacio de encuentro para la diáspora dominicana y la comunidad internacional con la apertura de la exposición “Un siglo después, Minerva”.
Organizada por el Ministerio de la Mujer, la Fundación Hermanas Mirabal y el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior, junto a otras instituciones, la muestra ofrece un recorrido visual por la vida de Minerva: su pensamiento, su compromiso político y su papel en la resistencia contra la dictadura de Rafael Trujillo.
Más que una exhibición, la propuesta funciona como un puente emocional e histórico. Fotografías, documentos y relatos permitieron a los asistentes acercarse a la dimensión humana de una figura que, con el tiempo, se ha convertido en símbolo universal de libertad y dignidad.
El panel que acompañó la exposición integró distintas voces del liderazgo dominicano: además de Gloria Reyes y Minou Tavárez Mirabal, participaron Celinés Toribio, viceministra de Relaciones exteriores para las Comunidades Dominicanas en el Exterior y María Mercedes Ortiz Diloné, senadora de la provincia Hermanas Mirabal, quienes aportaron miradas desde la gestión pública, la cultura y la representación política.
Ambos eventos compartieron un hilo conductor: la necesidad de vincular la memoria histórica con la acción presente. No se trató únicamente de recordar a Minerva Mirabal como mártir, sino de reivindicarla como referente activo para la construcción de democracias más justas e inclusivas.
La firma simbólica de un Compromiso por la Democracia marcó uno de los momentos más significativos del panel en la ONU Mujeres. Este gesto, cargado de valor político, buscó reafirmar la defensa del Estado de derecho, la participación política de las mujeres y la garantía de no repetición frente a cualquier forma de autoritarismo.
Además, la conmemoración puso énfasis en el diálogo intergeneracional: cómo las nuevas generaciones interpretan el legado de “Las Mariposas” y lo traducen en activismo, políticas públicas y liderazgo social.