Pantallas que unen
Entre videollamadas, casas inteligentes y recuerdos así se despidió el año y abre el 2026
De cara al nuevo año, la tecnología apunta a integrarse aún más a la vida cotidiana de manera discreta.

Existen multitud de plataformas que permiten realizar entrevistas de selección de personal por medio de videollamadas (foto PA DIGITAL y Open Comunicación)
Durante años, la tecnología fue señalada como un factor de distanciamiento dentro de los hogares. Sin embargo, el cierre de 2025 muestra una escena distinta: pantallas que unen, dispositivos que acompañan y casas que, lejos de enfriar los vínculos, ayudan a fortalecerlos. En muchas familias, la despedida del año ya no se concibe sin el apoyo silencioso de la tecnología.
Videollamadas que acortan distancias
Para quienes no pueden estar físicamente presentes, las videollamadas se han convertido en el nuevo asiento a la mesa. Hijos en el extranjero, familiares en otras provincias o seres queridos que no lograron viajar aparecen en la pantalla justo antes del brindis. No es un reemplazo del abrazo, pero sí una forma de presencia real.
En la medianoche, las pantallas se llenan de sonrisas, copas levantadas y palabras que cruzan fronteras, reafirmando que la familia no se mide en metros, sino en vínculos.
El año en imágenes: memorias que se comparten
Otra escena cada vez más común es la proyección de fotografías y videos que resumen los momentos más significativos de 2025. Cumpleaños, logros, despedidas y reencuentros se suceden en una pantalla mientras la familia recuerda, comenta y se reconoce en su propia historia.
Este ejercicio colectivo de memoria no solo genera emoción, también refuerza la identidad familiar y permite cerrar el año con gratitud.
La música como hilo conductor
Las plataformas digitales facilitan listas musicales personalizadas que acompañan cada momento de la noche: canciones para la cena, ritmos festivos para el brindis y melodías suaves para la conversación posterior. La música, gestionada desde un dispositivo, se adapta al clima emocional sin interrumpirlo.
La tecnología deja de ser protagonista para convertirse en un recurso que sostiene la atmósfera.
Hogares que piensan y cuidan
En paralelo, la casa inteligente gana protagonismo. Cerraduras electrónicas que permiten controlar accesos, cámaras de vigilancia que brindan tranquilidad durante la celebración, timbres inteligentes que anuncian visitas sin sobresaltos y sistemas de iluminación programados para acompañar la velada forman parte del nuevo paisaje doméstico.
Estos avances no buscan exhibición, sino seguridad y comodidad. Saber que el hogar responde, protege y se adapta permite a las familias enfocarse en lo verdaderamente importante: compartir.
Lo que viene en 2026
De cara al nuevo año, la tecnología apunta a integrarse aún más a la vida cotidiana de manera discreta. Asistentes inteligentes con mayor sensibilidad al contexto familiar, sistemas que optimizan el consumo energético y dispositivos pensados para el bienestar emocional anticipan un 2026 donde lo digital será menos invasivo y más empático.
La tendencia es clara: tecnología que acompaña y no sustituye.
En la despedida de 2025, la tecnología demuestra que no está reñida con lo humano. Bien utilizada, se convierte en puente, memoria y cuidado. No reemplaza la reunión familiar, pero la amplifica, la protege y la hace posible incluso cuando la distancia o el tiempo juegan en contra.
Así, entre pantallas encendidas, hogares inteligentes y abrazos reales, las familias reciben el 2026 con una certeza compartida: el futuro también puede ser cercano.