Guerra
Economistas hablan sobre las propuestas de Luis Abinader para enfrentar la crisis por guerra
El mandatario anuncia subsidio a fertilizantes para proteger alimentos, mantiene GLP sin alza y refuerza protección de programas sociales para amortiguar impacto de la crisis.

Luis Abinader
El presidente Luis Abinader aseguró con firmeza este domingo que la República Dominicana está preparada para enfrentar las consecuencias económicas derivadas de la guerra en Irán, al tiempo que enumeró las medidas que ejecuta el Gobierno para amortiguar el impacto del alza de los precios internacionales del petróleo, los combustibles y algunos alimentos.
Ante estas acciones los economistas Nicolás Jiménez y Daris Javier Cuevas hablaron al respecto.
“Lógicamente yo sentí que, en el discurso del presidente, él nos está preparando mentalmente frente a las consecuencias de este proceso. Él los digo, solo que no lo dijo así taxativamente”, expresó Jiménez.
“Él está diciendo, "Ay, que le voy a hablar con honestidad, ¿verdad?" Y hay que estar preparado, el gobierno va a asumir responsabilidades, pero también el público, el sector privado, todo el mundo tiene que también asumir su sacrificio”, añadió.
Sin embargo, para el economista Darío Javier Cuevas, el gobierno se ha anticipado a la crisis, pero creando incertidumbre en la población.
“Resulta que el presidente en su discurso viene a contradecir ya lo que había dicho o el discurso que había dicho el ministro de Hacienda y el ministro de Industria y Comercio de que el país estaba preparado para cualquier eventualidad”, manifestó Cuevas.
Indicó además que la guerra es “un evento bélico de la naturaleza que está ocurriendo, ningún país del mundo está preparado”.
República Dominicana enfrenta tormenta de costos que puede llevar la inflación de alimentos a 9.3%

Haivanjoe Ng Cortiñas
El economista Haivanjoe Ng Cortiñas dijo que la economía dominicana se encamina hacia un escenario de presión inflacionaria significativa en los próximos meses, en medio de una convergencia de factores externos e internos que configuran una verdadera “tormenta de costos”, con una proyección de inflación de alimentos que puede alcanzar el 9.3% interanual al cierre de junio, bajo un escenario de precios del petróleo entre US$90 y US$95 por barril y persistencia de tensiones en los mercados internacionales de insumos agrícolas.
El análisis de las cifras de ejecución presupuestaria del primer trimestre de 2026 revela un desequilibrio operativo persistente en las finanzas públicas, con ingresos totales de RD$ 261,747 millones frente a un gasto de RD$ 327,459 millones, lo que genera un déficit de RD$ 65,712 millones. Este comportamiento refleja una alta dependencia del financiamiento para sostener el gasto corriente y el servicio de la deuda.
Choque externo: alimentos bajo presión global

Dinero
Cortiñas dijo que el panorama se ve agravado por la advertencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que anticipa incrementos relevantes en los precios de cereales, fertilizantes, aceites y proteínas animales, impulsados por conflictos geopolíticos y disrupciones en las cadenas globales de suministro.
Este choque externo impacta directamente la economía dominicana a través de tres canales principales:
● Insumos agrícolas: El encarecimiento de fertilizantes eleva los costos de producción de rubros locales como arroz, habichuelas y vegetales.
● Materias primas importadas: El aumento en trigo y maíz presiona los precios del pan, pastas y aceites comestibles.
● Proteína animal: El alza en alimentos balanceados incrementa los costos del pollo y los huevos.
Impacto en los hogares: canasta en alza

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El economista resaltó ademáas que con una inflación de alimentos que ya se ubicaba en 7.16% a febrero, la tendencia apunta a una aceleración en el corto plazo.
De materializarse el escenario proyectado, la canasta familiar nacional podría superar la barrera de los RD$ 50,000, erosionando de forma significativa el poder adquisitivo de los hogares, especialmente en los segmentos de ingresos medios y bajos.
Lo que dijo el mandatario
El presidente dijo que "estamos monitoreando los precios de alimentos e insumos agropecuarios e implementaremos nuevamente un subsidio a los fertilizantes, por un monto inicial de 1,000 millones de pesos, para mantener sus precios a los que estaban previo a la crisis".
De esta manera, evitar que el aumento internacional de los fertilizantes se traduzca en mayores precios de alimentos para las familias dominicanas.
Y, en tercer lugar, apuntó, procuraremos sostener la inversión pública como motor del crecimiento económico, incluso en este contexto internacional complejo. Sabemos que la coyuntura no puede determinar ni deteriorar nuestro futuro.
A través de un mensaje dirigido al pueblo dominicano, transmitido en cadena nacional de radio, televisión y plataformas digitales, explicó con claridad y responsabilidad las implicaciones económicas de la guerra en Irán, un tema que preocupa actualmente al mundo entero. “Permítanme hablarles con franqueza, pero también con serenidad. Sin dramatismos, pero sin evasivas. Cómo se habla cuando un país necesita entender con claridad el momento que está viviendo”.
Tras destacar que hoy el país cuenta con una economía más fuerte, con instituciones más preparadas y con herramientas que permiten actuar con rapidez para amortiguar cualquier impacto que pueda surgir, el jefe de Estado anunció que el Gobierno ha activado ya todos los mecanismos para dar seguimiento diario a la evolución de los precios internacionales y anticipar cualquier impacto en la economía.
Subsidios y ajustes responsables
El mandatario también resaltó el esfuerzo del Estado para amortiguar el impacto mediante subsidios a los combustibles y a la electricidad. Indicó que en 2025 se destinaron 11,500 millones de pesos en subsidios a combustibles y más de 105,000 millones al sector eléctrico, mientras que en lo que va de 2026 el subsidio a los combustibles asciende a unos 4,000 millones de pesos.
Explicó que el presupuesto nacional fue elaborado sobre la base de un precio de 65 dólares por barril de petróleo, pero que el aumento a casi 100 dólares representa un costo fiscal creciente que, de mantenerse sin ajustes, comprometería la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Por ello, señaló que los ajustes graduales aplicados a los precios de los combustibles, de entre 5.2 % y 6.7 %, responden a una medida responsable ante una realidad internacional exigente y permitirán reducir el subsidio en al menos 12,000 millones de pesos en lo que resta del año.
A pesar de estos ajustes, el presidente destacó que los combustibles continúan siendo subsidiados en montos significativos, en algunos casos superiores a los 100 pesos por galón, y reiteró que el precio del gas licuado de petróleo se mantiene sin variación para proteger a los sectores más vulnerables.
Un llamado a la corresponsabilidad
“Pero debemos ser claros y quiero ser honesto con ustedes: ante esta situación será necesario asumir ciertos sacrificios. No desproporcionados, no indiscriminados, pero sí inevitables. Habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos. No porque nuestra economía tenga debilidades, sino porque enfrentamos un choque externo de gran magnitud”, expresó Abinader.
Afirmó que el Gobierno asumirá la mayor parte del esfuerzo, al tiempo que llamó a una responsabilidad compartida, señalando que las empresas pueden adoptar esquemas de trabajo remoto y los ciudadanos optimizar el uso del combustible y, como sociedad, actuar con conciencia y eficiencia.
Fortaleza económica y estabilidad
El mandatario puso la situación en perspectiva al destacar que la República Dominicana continúa siendo una de las economías más dinámicas de la región, con crecimiento, estabilidad y confianza. “No estamos ante una crisis generada desde dentro, sino ante un choque externo. Y esa diferencia es fundamental”.
Desde el punto de vista fiscal y financiero, resaltó que el país cuenta con una posición sólida, con liquidez robusta, acceso a financiamiento internacional y reservas superiores a los 16,000 millones de dólares. “A esto se suman decisiones anticipadas que fortalecen nuestra capacidad de respuesta, así como ingresos adicionales derivados de la minería y de una mejor recaudación tributaria, fruto de nuestro crecimiento y nuestra eficacia impositiva”.
Sector energético y respuesta estratégica
Expuso que, en el sector eléctrico, históricamente vulnerable a estos choques, hoy el país cuenta con mejores condiciones, señalando que la diversificación de la matriz energética, el mayor peso de las renovables y decisiones estratégicas como la fijación del precio del carbón en Punta Catalina y contratos de gas natural ya asegurados por un año permitirán amortiguar significativamente el impacto.
“Nuestro objetivo con todo esto es claro: que cualquier turbulencia internacional tenga el menor impacto posible en la vida cotidiana de los dominicanos”, enfatizó.
Asimismo, expresó que esta coyuntura deja una lección importante sobre la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, acelerar la transición hacia energías renovables y construir una economía más resiliente y diversificada.
Contexto internacional y efectos globales
El gobernante expuso que la República Dominicana es una economía muy abierta e integrada al mundo y que, cuando ocurren conflictos internacionales de esta magnitud, se generan tensiones en los mercados globales que pueden traducirse en aumentos de costos en el transporte, la energía y las materias primas, al tiempo que agregó que esta es una realidad que ningún país, y especialmente como la República Dominicana, puede ignorar.
Indicó que uno de los puntos clave para entender la situación es el estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural que consume el mundo, flujo que se ha visto severamente afectado, provocando una de las mayores interrupciones de suministro en el mercado petrolero global en tiempos recientes.
El presidente explicó que esta situación ha generado un mercado en tensión, con aumentos significativos en el precio del crudo y en productos de alto impacto en la vida cotidiana, como el diésel, el combustible de aviación y el gas licuado de petróleo utilizado en los hogares.
Confianza, resiliencia y llamado a la unidad
En ese contexto, enfatizó que la República Dominicana importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que no fija esos precios, sino que los recibe del mercado internacional, trasladándose inevitablemente su impacto a la economía nacional.
“Pero quiero decirles también algo con seguridad y firmeza: nuestro país está preparado para enfrentar este tipo de situaciones. No sería la primera vez que los dominicanos atravesamos un escenario internacional complejo. Hemos enfrentado choques inflacionarios globales provocados por la pandemia, por la crisis logística mundial y por la guerra en Europa. Y en cada uno de esos momentos difíciles, la República Dominicana resistió, protegió a su gente y mantuvo la estabilidad económica”, manifestó.
El mandatario reiteró que en momentos de incertidumbre global es fundamental actuar con serenidad, responsabilidad y visión de país, asegurando que el Gobierno continuará tomando decisiones para proteger la estabilidad económica y el poder adquisitivo de las familias y garantizar que la República Dominicana continúe avanzando con paso firme.
“Hemos demostrado que sabemos enfrentar las crisis sin perder el rumbo. Lo hicimos en el pasado reciente y lo volveremos a hacer ahora, con planificación, con firmeza y poniendo siempre en el centro a nuestra gente. Quiero que cada dominicano y dominicana tenga la certeza de que este gobierno estará vigilante, actuando cuando sea necesario y utilizando todas las herramientas del Estado para proteger a las familias y mantener nuestro rumbo como país”, reafirmó.
Subrayó que el mayor riesgo no es realizar ajustes responsables en el presente, sino posponer decisiones y enfrentar costos mucho mayores en el futuro, y añadió que los dominicanos “hemos demostrado, en múltiples ocasiones, nuestra capacidad de adaptación y superación. Esta no será la excepción”.
“Sí, el momento exige conciencia. Exige responsabilidad. Y exige una cuota de sacrificio compartido. Pero también exige confianza. Confianza en que se están tomando decisiones para proteger la estabilidad del país. Confianza en que este es un período transitorio. Y confianza en que, si actuamos correctamente, saldremos fortalecidos y con las mínimas consecuencias posibles”, sostuvo.
Expresó que la historia económica de la República Dominicana es, en buena medida, la historia de su capacidad para superar desafíos y que este es, precisamente, uno de esos momentos.
“Sigamos adelante, con claridad, con equilibrio y con determinación. Porque este país no se detiene. Este país se ajusta, se adapta y continúa avanzando. En eso, no tengan duda, trabajará su gobierno y su presidente las 24 horas del día”, concluyó el presidente Abinader.