Angustia que duele
No volvieron a casa: Brianna Genao y otros 6 casos de niños desaparecidos conmocionaron a República Dominicana
Pero Brianna no es la única. El país aún carga con el caso de Roldany Calderón, también de tres años, quien desapareció el 30 de marzo de 2025

Briana Genao Rosario
La desaparición de la niña Brianna Genao el pasado 31 de diciembre y la reciente confesión de dos de sus tíos, quienes supuestamente admitieron haberla raptado, violado, asesinado y enterrado en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert, provincia Puerto Plata, ha reabierto una herida en la sociedad dominicana: la de los niños que desaparecen y nunca regresan a casa.
Reyes Rosario Núñez, de 43 años, y su hermano Rafael Rosario Núñez, de 52, habrían testificado ser responsables del crimen que estremeció al país y volvió a poner sobre la mesa una realidad dolorosa que se repite con demasiada frecuencia.
Pero Brianna no es la única.
El país aún carga con el caso de Roldany Calderón, también de tres años, quien desapareció el 30 de marzo de 2025 en la comunidad de Manabao, Jarabacoa. De acuerdo con el testimonio de sus familiares, el niño jugaba con una botella de plástico en el patio trasero de la casa de su tía cuando, en cuestión de segundos, desapareció.

Roldany Calderón
Ese mismo día, sus padres alertaron a las autoridades. Entre lágrimas, su madre relató que bastaron apenas unos instantes para que su hijo se perdiera de vista.
Para su búsqueda se desplegaron drones, cámaras térmicas y unidades caninas, especialmente en las zonas montañosas cercanas al Parque Nacional J. Armando Bermúdez. Hasta hoy, no hay respuestas.
Otro caso fue el de Isaías Devels, un niño de apenas dos años, reportado como desaparecido el sábado 26 de julio en la comunidad de San Francisco–Vicentillo, provincia El Seibo. Isaías fue visto por última vez jugando en el patio de una residencia. Días después, su cuerpo fue hallado sin vida.
Las lluvias también han sido escenario de tragedias. El 24 de octubre de 2025, Luis Castillo denunció la desaparición de su hijo adolescente, de 13 años, en el sector Los Mameyes, Santo Domingo Este, en medio de las intensas lluvias provocadas por la tormenta tropical Melissa.

Inundaciones por lluvias de tormenta Melissa
Según relató el padre, el menor salió alrededor de las 3:00 de la tarde hacia la casa de su abuela, pero nunca regresó. Posteriormente, otros jóvenes confesaron que el adolescente habría caído a las aguas del mar Caribe mientras se bañaban bajo la lluvia.
Otro caso que aún estremece es el de Luis Ángel, desaparecido desde febrero de 2022. Su madre, Fraila Méndez, ha señalado como principal sospechoso al padrastro del niño, Anderson González, quien supuestamente la habría amenazado tras descubrir que el menor no era su hijo biológico. González ha negado estas acusaciones.
Días después del secuestro, los investigadores detectaron una llamada desde el celular de Johanny Méndez, en la que supuestamente se exigía un rescate por la liberación del niño. Un informe de la Unidad de Alta Tecnología de la Policía, emitido en 2022, reveló múltiples llamadas entre Johanny Méndez y Anderson González el día de la desaparición.
Aunque Johanny negó conocer al niño y rechazó cualquier implicación, durante el interrogatorio admitió haber tenido conflictos con Fraila Méndez. La madre sostiene que Johanny mantenía “una relación en secreto” con el padre de sus hijos.
En febrero de 2024, el niño Rafael Castro Terrero, de cinco años, fue reportado como desaparecido de manera misteriosa luego de que su madre saliera a un colmado y lo dejara cenando en casa. Días después, su cadáver fue hallado en avanzado estado de descomposición en el sector Las Casitas, del Distrito Municipal de San Luis, en Santo Domingo Este.
También está el caso de Andy Daniel Martínez, de 11 años, desaparecido el sábado 28 de agosto de 2021. Se encontraba de vacaciones en la casa de unos familiares en Los Frailes II, Santo Domingo Este. Según el relato, un amiguito fue a buscarlo para ir a bañarse al mar Caribe.

Andy Daniel Martínez
La última persona en verlo fue su tía, quien lo invitó a ir a la iglesia alrededor de las 3:00 de la tarde. Andy se negó y se quedó en casa. Una vecina dijo haberlo visto salir más tarde, alrededor de las 5:00 p.m., vestido con un pantalón corto color crema, tenis grises y un polo a rayas blancas y azules.