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Progreso continuo

Peso de valor histórico y político de Puerto Plata

Pueblo valiente, glorioso, con grandes aportes a la indepedencia, al arte, a la política y a la economía. Gresgorio Luperón asentó allí su gobierno y la convirtió en capital.

Calle Puerto Plata, en el ensanche Capotillo, del Distrito Nacional.

Calle Puerto Plata, en el ensanche Capotillo, del Distrito Nacional.

Ángela Peña
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En ella nacieron tres presidentes dominicanos: Gregorio Luperón, Ulises Heureaux y Carlos Morales Languasco. Luperón instaló allí su gobierno en 1879 convirtiéndola en capital de la República. En su suelo se construyó la primera iglesia del Nuevo Mundo, se celebró la primera misa, se comenzó a difundir la luz del Evangelio en La Isabela, entonces su jurisdicción eclesiástica.

El arrojo de sus hijos ha trascendido la historia local, como el caso del intrépido Gregorio Urbano Gilbert que en su arrebato contra el invasor norteamericano de 1916 disparó y abatió a un marine. Lo encarcelaron dos años, y en libertad, enfrentó al invasor en Nicaragua junto a César Sandino. En 1965 defendió de nuevo la soberanía durante la revolución.

El sacerdote Rafael Conrado Castellanos es otro nativo de ese glorioso pueblo, que combatió la ocupación de 1916.

Por estos y otros ejemplos de lucha y valentía, Puerto Plata es más que playa, arena, mar, turismo, históricos balcones y persianas de colores, más que el Morro, Castillo o Fuerte de San Felipe, que el ámbar o el esplendoroso malecón.

Desde el Descubrimiento, en 1492, cuando Colón quedó deslumbrado y la llamó Monte de la Plata, “porque es muy alto y en su cima hay siempre nubes que lo hace aparecer como blanco o plateado”, fue floreciente. En 1508 producía azúcar y a su puerto concurrían “las naos de España en gran número”.

En 1605 fue demolida junto a Montecristi, ambas trasladadas al sur de la colonia. Al volver a sus lugares, el sitio donde se alojó quedó como “Monte Plata”, en memoria de las dos ciudades que la habitaron.

La Villa de Puerto Plata fue fundada por Bartolomé Colón en 1496, por órdenes del almirante, “que había visto en este sitio condiciones especiales para el asiento de una población de gran importancia”. La Constitución del nueve de septiembre de 1907 la convirtió en provincia.

Hijos distinguidos

Son innumerables los puertoplateños destacados en las luchas por la libertad, como Juan Vicente Flores, luchador contra el tirano Ulises Heureaux al que denunció en su libro “Lilí, el sanguinario machetero”.

Horacio Julio Ornes Coiscou encabezó la expedición de 1949 contra Trujillo. Esa dictadura fue enfrentada también por el sacerdote Daniel Cruz Inoa, Amiro Pérez Mera, torturados en las ergástulas trujillistas; Segundo y Antonio Imbert Barrera, el primero apresado, torturado y desaparecido y el otro, participante en el tiranicidio; Sebastián Rodríguez Lora tuvo el valor de renunciar a posiciones oficiales para irse al exilio. Otros puertoplateños se distinguieron por sus luchas contra la represión de los 12 Años de Balaguer.

Han sobresalido como escritores, historiadores, poetas, periodistas, científicos, cantantes, artistas plásticos, políticos, médicos: Juan Lockward, Vicente Grisolía, Eduardo Brito, Juan Llibre, Fernando Alberto Defilló, precursor de la medicina; José Castellanos Vargas publicó la primera antología literaria; Juan Isidro Ortea, Emilio Prud-Homme, autor de la letra del Himno Nacional Dominicano.

También Jaime Colson, Antera Mota, Francisco J. Peynado, Carlos Finke, Alonzo Rodríguez Demorizi, Juan Ventura, Segundo, Silvia y Carmen Imbert Brugal; George, Antonio, Alfonso y Clemente Lockward, Max Puig, Rufino Martínez, Alberto Ulloa, Jorge Severino, Camilo Carrau, Segundo Reynoso, Ramón Francisco, Germán Emilio Ornes Coiscou, Almanzor González Canahuate, entre cientos de notables.

Son propios de Puerto Plata los apellidos Brugal, descendientes de Andrés Brugal Montaner, que se estableció allí procedente de Cataluña, España; Bournigal, Loinaz, Puig, Pou, Ginebra, Limardo, Pelegrín, Cocco, Dubocq, Redondo…

Por su esplendor y desarrollo le llaman La Novia del Atlántico, Costa de ámbar, Tacita de plata y “El Sur de la Florida” (dicen que para diferenciarla de Santiago). Desde los años de 1970 comenzó su desarrollo turístico.

La calle. No ha tenido la misma suerte que la provincia. El 22 de septiembre de 1941 fue denominada Puerto Plata “la vía que va de sur a norte, desde la calle Arzobispo Portes a la Padre Billini…”, en la Zona Colonial, pero más pudo la tradición que el deseo de Trujillo de reconocerla: El “Callejón de Regina” la desplazó. Existen tres calles Puerto Plata, dos pequeñas en Herrera. Una más grande en Capotillo.

(Referencias: Por el patrimonio histórico-cultural de Puerto Plata, José Augusto Puig Ortiz. Apuntes para la historia de la Parroquia de Puerto Plata: Rafael C. Castellanos. Historia de la División Territorial, Vicente Tolentino Rojas. Puerto Plata del Sur de la Florida: Juan Francisco Payero Brisso. Figuras puertoplateñas: Juan Ventura).

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