Consultorio de nutrición
¿Qué es el SIBO y cuál es su abordaje nutricional?
Se estima que hasta un 35 % de la población general puede padecer SIBO, pudiendo afectar hasta el 80-90 % de los pacientes con síndrome del intestino irritable o síndrome de la fatiga crónica

El sibo
P: ¿Qué es el SIBO y cuál es su abordaje nutricional?
R: El síndrome de sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO, acrónimo de su nombre en inglés) consiste en una proliferación bacteriana excesiva (superior a 100 mil microorganismos por mililitro) en el intestino delgado. Se estima que hasta un 35 % de la población general puede padecer SIBO, pudiendo afectar hasta el 80-90 % de los pacientes con síndrome del intestino irritable o síndrome de la fatiga crónica. Las bacterias que normalmente habitan en el intestino grueso (colon) emigran hacia el intestino delgado produciendo toxinas inflamatorias que dañan la mucosa intestinal causando mala absorción de nutrientes y deficiencia de vitaminas (B12, A, D, E, K), calcio, magnesio y anemia por falta de hierro. Estos microorganismos al fermentar los alimentos producen gases (hidrógeno, metano) y causan flatulencia, eructos, diarrea o estreñimiento, hinchazón y dolor abdominal. Principales causas del SIBO: obesidad mórbida, enfermedad inflamatoria intestinal, uso prolongado de antiácidos y antibióticos, diabetes, intolerancia al gluten, insuficiencia pancreática o biliar, cirugía bariátrica y otras cirugías gastrointestinales; encamamiento prolongado, síndrome de fatiga crónica y/o fibromialgia, hipotiroidismo, dieta pobre en fibra, mascar chicle o consumir estevia. Además de tratar la causa el manejo descansa sobre estos pilares fundamentales:
1- Tratamiento farmacológico (antibióticos, enzimas digestivas, etc) y suplementos nutricionales (vitaminas y minerales).
2- Abordaje dietético. Entre los alimentos permitidos se encuentran: carnes de aves, res, pescados, mariscos, huevo, leche sin lactosa quesos duros (cheddar, parmesano), “leche” de almendra y de coco; arroz, cereales y pan sin gluten, quinoa, víveres (plátano, ñame, mapuey, guineos verdes, yautía, batata), papa, frutas y vegetales (guineo, toronja, naranja, fresas, uvas, melón lima; pepino, auyama, maíz, lechuga, berenjena, tomate, rábano, espinacas, etc); judías y habichuelas blancas, aceite de oliva y de coco. Se deben evitar los alimentos procesados, comidas rápidas, gaseosas, cebolla, ajo, espárragos, etc.