Reino de Dios
Los dones un valor incalculable
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 2 Timoteo 1:6

Creada con IA
A veces no valoramos lo que Dios nos ha dado. Al mirar lo que el mundo ofrece, permitimos que nuestros ojos se desvíen de lo que el Señor nos ha entregado. Luchamos por alcanzar cosas que anhela nuestra alma, pero que nunca llenarán nuestro corazón.
Dios, en su inmenso amor, nos ha otorgado dones preciosos y poderosos. No son para nuestro beneficio personal; sino para edificar, sanar y transformar las vidas de los demás. Estos dones son incalculables y nada en este mundo puede compararse con ellos. Solo el Creador los da y los sostiene.
Él está esperando que nos activemos y reconozcamos el tesoro que llevamos dentro para que su reino se manifieste a través de nosotros. Así podremos llevar sanidad al enfermo, consolar al abatido, liberar al cautivo, levantar al caído, revelar la voluntad de Dios y mucho más que solo él puede hacer por medio de su Espíritu.
Al igual que el apóstol Pablo se lo recordó a Timoteo y le dijo que no descuidara el don que había en él, hoy Dios te dice «Despierta y da fruto en abundancia con los dones que te he otorgado».