Relaciones internacionales
Inesdyc aporta nuevas obras diplomáticas
Es una obra descriptiva que comienza exponiendo la primera misión de la República Dominicana hacia el exterior.

Inesdyc
El Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC) acaba de presentar cinco nuevas obras que ha integrado a su fondo editorial, para el fortalecimiento intelectual de los actores que integran el sistema diplomático dominicano.
El Consejo Editorial, presidido por el rector, doctor José Rafael Espaillat, la vicerrectora académica, doctora Alejandra Liriano; la arquitecta Milagros Nanita, directora de Investigación, y el doctor Enrique Soldevilla, encargado de la División de Desarrollo, presentaron estos aportes, destinados también a los estudiantes y profesionales de diversas áreas que desean enriquecer su conocimiento en diplomacia y relaciones internacionales.
Las obras publicadas por el Inesdyc en este cierre del año académico 2025 son: Los cónsules honorarios: manual cosmopolita, del señor Rosendo Álvarez Tercero; Guía práctica de las organizaciones internacionales con sede en Viena, Austria, de la embajadora Laura Faxa; Brasil y la intervención estadounidense de 1965 en la República Dominicana, del joven y dinámico diplomático José Julián Castillo; Apuntes para una cultura de gobierno, del doctor Enrique Soldevilla, y Diplomacia con Estados Unidos durante la Primera República (1844-1861), escrita por quien suscribe.
Con estas publicaciones el Instituto hace un aporte esencial a nuestra diplomacia que está inmersa en un proceso de avance y transformación, con un programa de formación permanente, y que ha incluido el reclutamiento de jóvenes valores para lograr que nuestro país tenga cada día una representación más digna y eficiente.
Para mí ha sido de una inmensa satisfacción que el Inesdyc, donde ahora ejerzo como docente, haya tomado en cuenta una obra de mi autoría para enriquecer el fondo editorial, que contiene obras de gran valor profesional para elevar el conocimiento en este complejo y fascinante mundo de la diplomacia y las relaciones internacionales.
Sobre mi obra, Diplomacia con Estados Unidos durante la Primera República (1844-1861), me planteo como objetivo presentar una radiografía del esfuerzo de nuestros dignatarios del entonces joven Estado por lograr el reconocimiento ante la potente nación que comenzaba a erigirse en América.
Es una obra descriptiva que comienza exponiendo la primera misión de la República Dominicana hacia el exterior, que se dio con la designación del doctor José María Caminero como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ante el gobierno del presidente John Tyler.
Caminero llegó a Washington a inicios de 1845 y sostuvo contactos directos con el secretario de Estado, John C. Calhoun, a quien presentó los argumentos por los cuales el pueblo dominicano había decidido separarse de Haití y formar una república libre e independientes, capaz de avanzar hacia la prosperidad en un sendero de paz y bienestar colectivo.
Cuando el doctor Caminero llegó a Washington había un ambiente de cambio de mando y esto dificultó su gestión. En noviembre de 1844 se habían celebrado las elecciones presidenciales, las cuales ganó el demócrata James Knox Polk, ex gobernador de Tennesse, frente a su rival Henry Clay, del Partido Whig. El 4 de marzo de 1845 se instaló Polk como presidente y eligió secretario de Estado a James Buchanan, ante quien el comisionado dominicano tuvo que realizar nuevas gestiones para buscar el reconocimiento.
Como resultado de esa labor diplomática, el gobierno de los Estados Unidos comisionó al señor John Hogan como enviado especial para investigar la situación de la joven república. Hogan llegó en los primeros meses de 1845 y se reunió con autoridades dominicanas, líderes religiosos, comerciantes y residentes extranjeros, y recibió amplia documentación oficial sobre la población, las finanzas, el ejército y los recursos naturales del país.
Pese a que el informe de Hogan fue favorable al reconocimiento del nuevo Estado, la administración de Polk le dio largas al proceso, y Hogan partió a su país sin lograr una respuesta a su recomendación.
El seis de mayo de 1846 llegó a República Dominicana el teniente de marina David Dixon Porter, enviado por el presidente James Knox Polk, y el secretario de Estado, James Buchanan.
La misión de Porter fue esencialmente estratégica y militar, que buscaba conocer las posibilidades reales de los dominicanos de mantener su independencia. Recorrió el país, estudió su cultura, observó el comportamiento de las personas y se fijó en los lugares portuarios estratégicos de esta parte de la isla.
Su reporte está contenido en un libro llamado Diario de una Misión Secreta en Santo Domingo, localizado por el profesor Charles Callan Tansill en la Biblioteca William Perkins Library, de la Universidad de Duke, Carolina del Norte. Fue traducido por el sacerdote Gustavo Amigó y editado por la Sociedad Dominicana de Bibliófilo, con una introducción de Juan Tomás Tavares, que contiene una amplia bibliografía del autor.
Ese reporte es esencial para conocer la situación real del pueblo dominicano en la época de la Independencia, lo que nos ayuda a valorar más el esfuerzo que hicieron nuestros fundadores para levantar un Estado en medio de una terrible precariedad económica y sin contar con ninguna ayuda internacional.
Aunque el reconocimiento no llegó de forma inmediata, estas misiones sentaron las bases de la relación bilateral con Estados Unidos y mostraron la temprana vocación diplomática del Estado dominicano.
Las gestiones por el reconocimiento terminaron en 1861 cuando el presidente Pedro Santana decide anexar la República a España.