Año Nuevo
¡De la serpiente al caballo de fuego!

Arte Luis Abinader
El tránsito del 2025 al 2026 podría ser increíblemente maravilloso. Más incidentes lamentables, accidentes violentos y brotes de corrupción no podemos padecer como los que sufrimos en los casi pasados 365 días.
Los dramáticos hechos precedentes peregrinaron sobre un lecho de estabilidad macroeconómica, inversión público-privada directa, robustecida confianza internacional en el país y en el presidente Abinader como garante del buen destino dominicano.
En el calendario chino estamos en la travesía que nos conduce desde el Año de la Serpiente al período de los Caballos de Fuego. 3,500 años de astrología, alquimia, referencia lunar y solar para caracterizar los tiempos, aportan exhaustividad y constancia.
El Caballo de Fuego, para el 2026, representa un año de dinamismo, valentía y transformación. Caballo es libertad, acción y liderazgo. Fuego potencia, pasión y creatividad. Esta mixtura augura un período propicio para emprender proyectos, resolver desafíos y ejecutar decisiones clave.
Gobierno y oposición acumulan tareas estratégicas irresolutas. La administración pública del PRM parte de un posicionamiento favorable del 58.4%. Escenario donde el presidente no ha barajado pleitos en lo que se trata de quitar todo lazo de impunidad a la corrupción pasada y presente. Colocar en la picota el conjunto de casos de todos los colores es una misa de política preventiva.
En 2026, económica y matemáticamente, Cepal, BID, BM y FMI anuncian buenas proyecciones. Las más optimistas ubican la expansión del PIB dominicano entre 3.6% y 4.5%. Más si se resuelven dos crisis neurálgicas en materia de turismo y economía: Ucrania y Venezuela.
El reto del PRM es reorganizar sus estructuras internas y revalidar su legitimidad social. Elevar calidad de los servicios, robustecer más la seguridad, ampliar la reforma policial y trabajar la percepción de gobierno eficaz, enfocado en resultados y tolerante a los cambios internos que se avecinan.
La oposición todavía no encuentra el camino asertivo, ni la línea narrativa apropiada. Son muy recientes y públicas las maldades mutuas ejecutadas. Todavía muy largo el rosario y letanías juzgadas y por someter a los tribunales. Una conclusión es incuestionable, la Fuerza del Pueblo (FP) emergió por encima de sus antiguos compañeros de partido.
En Santiago, los cursos andan similares. La impactante inversión pública y privada deslumbró liderazgos empresariales hereditarios que deben transformarse pues “están muertos, pero ellos todavía no lo saben”. La coyuntura arroja nuevos grupos de inversionistas que están decididos a dejar su marca en este período de los Caballos de Fuego. Se reclama un nuevo liderazgo que asuma el signo de los tiempos.