Salud y nutrición
El rol de la alimentación en la insuficiencia cardíaca
Cómo una buena nutrición puede mejorar la calidad de vida y reducir complicaciones

Alimentación
Por Dra. Maribel Grullón- nutrióloga clínica
La insuficiencia cardíaca es una condición que afecta no solo al corazón, sino a todo el organismo. Quienes la padecen suelen experimentar cambios metabólicos, retención de líquidos y una menor tolerancia al ejercicio. Todo esto influye directamente en su estado nutricional, haciendo que una alimentación adecuada sea parte fundamental del tratamiento.
Uno de los aspectos más importantes, y a menudo menos visibles, es el riesgo de desnutrición. En estos pacientes pueden aparecer complicaciones como la caquexia cardíaca, caracterizada por la pérdida involuntaria de peso, masa muscular y grasa corporal. También es frecuente la sarcopenia, una disminución de la masa muscular que provoca debilidad y limita la capacidad para realizar actividades diarias.
Ante este escenario, la terapia nutricional adquiere un papel clave. No se trata solo de “comer más”, sino de comer mejor. El objetivo es asegurar un adecuado aporte de calorías, proteínas, grasas saludables y micronutrimentos esenciales que ayuden a mantener la masa muscular, mejorar la función del organismo y reducir la inflamación.
En cuanto a las proteínas, se recomienda una ingesta diaria mayor a la habitual, aproximadamente entre 1.2 y 1.5 gramos por kilogramo de peso corporal. Asimismo, los ácidos grasos omega-3, presentes en ciertos alimentos y suplementos, pueden aportar beneficios por sus propiedades antiinflamatorias.
Las vitaminas y minerales también juegan un papel fundamental. Nutrientes como el complejo B, la vitamina D, el hierro y el zinc suelen encontrarse en niveles bajos en estos pacientes, por lo que es importante asegurar su consumo adecuado.
En algunos casos, el médico o nutricionista puede recomendar el uso de suplementos nutricionales orales para complementar la alimentación diaria, especialmente cuando la ingesta habitual no es suficiente.
La nutrición en la insuficiencia cardíaca no es un aspecto secundario, sino una herramienta terapéutica clave. Una intervención oportuna y bien dirigida puede marcar la diferencia en la evolución del paciente, ayudando a mejorar su calidad de vida y a reducir el riesgo de hospitalizaciones.
Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo.