Lectura
Librerías alertan que en actualidad casi nadie lee
Dueños de librerías y visitantes de la Feria del Libro del AGN manifestaron preocupación por bajo interés de las nuevas generaciones por nutrirse de la lectura.

Jóvenes estudiantes participan en la feria de libros de historia.
Aunque la duodécima edición de la Feria del Libro de Historia Dominicana organizada por el Archivo General de la Nación (AGN) lucía ayer llena de estudiantes escolares, los dueños de las librerías participantes aseguraron que la asistencia no se traduce en interés reales por la lectura o compras de obras.
Durante un recorrido realizado por HOY en las instalaciones de AGN, donde se realiza la feria, los dueños de librerías coincidieron en que el país atraviesa un retroceso cultural en materia de lectura, especialmente en aquellas que relatan temas de historia nacional.
Víctor Santos, propietario de la librería Bibliodom, señaló que la mayoría de visitantes que ha recibido la feria a lo largo de la semana, acude por compromiso académico y no por motivación propia.
“Los traen en filita india, un poco obligados, pero en el país hay público de sobra, lo que pasa es que la mayoría prefiere el ruido. Es muy poco el porcentaje que se cultiva leyendo, eso da vergüenza”, lamentó.
Más allá de la falta de conciencia e interés por parte de la población, Santos atribuyó parte del colapso del sector al régimen de impuestos, el cual considera perjudicial contra los pequeños negocios culturales como el suyo.
Explicó que en la actualidad su negocio opera de manera itinerante para poder seguir participando en ferias, pues su librería quebró hace años por a causa del “excesivo cobro de impuestos”.

Libreros dicen ventas han sido pésimas.
“En la mayoría de países medianamente civilizados, las librerías no pagan impuestos o se les facilita al menos 10 o 15 años, pero aquí con lo primero que te dan es con el anticipo, pagar un impuesto por algo que ni has vendido. A nosotros nos acabó el anticipo”, dijo el librero.
En el mismo tenor, Andrés Lara, quien se disponía a comprar libros, coincidió en que la cultura de la lectura se está perdiendo y responsabilizó a las escuelas de no estar haciendo lo suficiente para cambiar esa “dura realidad”.
Lara hizo hincapié en que, a pesar de que el país dedica el 4 % del Producto Interno Bruto para fines educativos, en esa inversión no se refleja una educación de mayor calidad.
“El sindicato de profesores se ha convertido en una pandilla de oportunistas, donde cada uno va a buscar su propio beneficio y donde ya no se piensa en el estudiante”, aseveró.
De su lado, otro de los compradores, Renzo Delgado, opinó que el principal detonante del bajo interés por la lectura es el estilo de vida tan acelerado que lleva la sociedad hoy en día, en el que no hay tiempo para la introspección ni espacio para pensar en la trascendencia.